Que ahora está de moda todo lo antiguo, lo “vintage” (es más cool decirlo así), les pedimos los bolsos a nuestras madres, las gafas de sol a nuestros padres y un día de estos pillamos un vestido de nuestra abuela y nos lo plantamos en lo alto sin ningún tipo de miramiento. Y es que la época “pre-Amancio Ortega” también tuvo su encanto.
Porque aunque papá y mamá ya lleven una vida ordenada y seria también tuvieron nuestra edad, y también se divertían. ¿Alguien se cree el “yo a tu edad salía hasta las 10 de la noche, una cervecita y a casa”? Por mucho que cambien los tiempos, eso no se lo cree nadie!
Así que en honor a todos los padres mentirosos o asociales (a lo mejor hay alguno que si que dice la verdad), hoy voy a hablar de un sitio traído directamente de su época a nuestros días. Al fin nos enteraremos de lo que significa exactamente la palabra “guateque”.

Aquí va,

Lolina Vintage

Local con decoración mezcla de los años 50, 60 y 70, para ir a desayunar, merendar, cenar o a tomar una copa (tendrán a los camareros explotaditos). Dos plantas llenas de muebles y sofás antiguos y una carta muy apetecible.
Los fines de semana organizan en la planta de abajo los famosos “guateques” de los años 60, con música ye-yé y todo! No me digáis que no suena divertido.
Ahora con el buen tiempo (aunque no sé yo ya si fiarme, que seguro que en dos días nieva o algo), es muy agradable estar en la parte de arriba tomando algo, abren unas ventanas enormes de cristal a la calle y corre una brisita estupenda (Consejo: intentad pillar la mesa que está justo en la ventana, se está genial).
Si queréis e montar una fiesta original, reservan la parte de abajo cuando quieras!
¿Dónde está?
Calle Espíritu Santo 9
Metro Tribunal/Noviciado

Con el cartel de Open…
De lunes a viernes  de 9 a 2 h, sábados de 13 a 2 h. y domingos de 16 a 0 h.

Para cotillear en internet…
Yo me pedí, me pido y me pediré…
Ponen un plato ENORME de nachos con queso derretidito por encima, que están buenísimos. También nos pedimos una tosta (son grandecitas así que no os emocionéis mucho pidiendo) de paté con mermelada de frambuesa y una de jamón serrano con salmorejo (que sepáis que soy de Córdoba y el salmorejo tiene mi total aprobación, aunque tenga un color pelín fosforito). Para beber podéis pedir refrescos pero tienen 4 ó 5 cocktails que suenan bastante bien, entre ellos el mojito, me han dicho que está increíble.
¿Cómo se quedan nuestros bolsillos?
Pues una merienda por unos 6-7 euros y una cena por unos 15-20!
A estas alturas de la vida he ido mil quinientas veces a Lolina, pero me sigue encantando! La entrada es antigua, pero no podía permitir que siguierais viviendo sin saber que existe este local. ¡Volveré con novedades!

Noticia clasificada como: Recortes de Madrid

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