Después de una semanita de descanso y otra de descansar del descanso, aquí vuelvo con las pilas cargadas, y el ánimo muy muy bajo (las vueltas a la realidad me sientan fatal). Que todos sabemos lo que nos queda por delante…y ninguna gracia!

Pero bueno, aunque ahora toque estudiar, aunque dentro de un mes los de Estrella Damm estarán restregándonos lo que nunca jamás en la vida nos va a pasar a nosotros y aunque el solecito invite a todo menos a encerrarse… habrá que seguir comiendo no? Pues eso, vosotros a alimentaros y yo a deciros dónde tenéis que hacerlo, no alteremos el orden de las cosas.

Toda aquella persona que no sea cercana a mí se habrá librado de lo pesada que ando con el Erasmus del año que viene, espero (depende de aprobar a final de curso claro) irme a Bruselas un añito. No sabréis lo que es un kot, ni dónde está la Grand Place, ni si Bruselas está en Francia o  en Bélgica (ha habido casos, verídico), pero lo que no podéis es permitiros no conocer su gastronomía.

A lo mío, en Madrid hay una franquicia (si, de vez en cuando sigo cayendo en el mercado de las masas y de los locales repetidos por la ciudad, soy débil de espíritu) que ya parece hasta autóctona. No tanto como los 100 montaditos (que sé que están abriendo tantos sitios para llamar mi atención y que escriba sobre ellos, pero nada, de esa agua no beberé), pero muy presente en las calles madrileñas, y está todo riquísimo. Aquí la tenéis,

Le Pain Quotidien

Y diréis, a esta chica se le ha ido la cabeza, ¿qué tendrá que ver que se vaya a Bruselas, con que haya 100 montaditos por la calle y encima escriba sobre Le Pain Quotidien, que es una franquicia (pecado mortal) que me la encuentro por todos lados? Pues es fácil, la cadena viene de Bélgica, y lo de los 100 montaditos es sólo por dejarlos en evidencia. (Sí, no ha habido mucho misterio en la cosa, si queréis más os compráis una novela de Agatha Christie y listo).
Los locales en sí siguen bastante la filosofía belga, en el centro del sitio hay una mesa alargada enorme de madera para que todo el mundo se siente con todo el mundo. En un viaje que hice a Bruselas, fuimos a una cervecería que se llama Delirium y tres cuartos de lo mismo, mesa de madera alargada y a hablar con los de al lado. (Mejor que os llevéis un par de amuletos, porque como tengas mala suerte con los vecinos de mesa…vas apañado, true story). De todas maneras, para todo aquél que sea alérgico al contacto con otra gente, que los hay, tranquilos, tienen también mesas de 2 y 4 personas de las de toda la vida.

¿Dónde está?
C/ Serrano 27
C/ Fuencarral 95
C/ Velázquez 92
Plaza Mayor 30
C/ Gran Vía 46
(Para que luego me agobie porque sólo os recomiendo sitios de Malasaña, os quejaréis, por TODITO Madrid los tenéis, o sea, en las calles típicas…bueno, que hay para elegir, ¡y punto!)

Con el cartel de Open…
Mejor consultadlo en la página web siguiente: http://www.lepainquotidien.es/#/es_ES/ubicaci%C3%B3n/madrid porque cada local tiene un horario un poco diferente del otro, y no quiera yo que os quedéis un día delante de una puerta cerrada a cal y canto, ¡jamás!

Para cotillear en internet…
No os vayáis a equivocar y a meteros en la de otro país, que nos conocemos y os aseguro que da susto ver la página en flamenco.

Yo me pedí, me pido y me pediré…

Yo fui a cenar y me encantó, pero quizás recomendaría aún más la merienda. Nosotras nos pedimos un sándwich de ternera, queso, rúcula y algo más (no lo recuerdo exactamente, pero estaba muy muy bueno) y un tartín de pollo de corral al curry con mango y harissa-chutney de frutos rojos. No pedimos nada más porque hubo un fallo técnico y nos tuvimos que ir rápido rápido, pero no tengo la más mínima duda de que repetiré.
Como merienda, auténticos gofres belgas con chocolate derretidito por encima. En mi viaje, probamos unos recién hechos en un puestecito de la calle…ese fue el momento en el que supe que iba a ir allí de Erasmus.
Además, tienen una panadería en la que os podéis comprar la barrita de toda la vida o panes un poco más exóticos, en plan pan de trigo, de centeno, de espelta, de aceitunas, multicereales…

¿Cómo se quedan nuestros bolsillos?


Unos 15-20 euros

Para acabar, en respuesta a todos aquellos que preguntan entre lágrimas si acabará Recortes de Madrid (no ha habido casos, pero no veo por qué no podría darse la situación) os digo que sí, que dentro de dos días dejo Recortes de Madrid y empiezo Recortes de Bruselas, y además escrito en flamenco…nada nada, olvidaos de libraros de mí.

De hecho, al ritmo que voy creo que acabaré viviendo en Madrid y yendo a clase en Bruselas…porque vaya telita los belgas para “enrear” las páginas webs de residencias, pisos, etc. Pero bueno, es lo que dicen, en el momento menos pensado lo encuentras, yo sólo quiero un techito bajo el que dormir y un baño limpito.

Así que si alguien entiende la organización que tienen los belgas de las páginas para encontrar agradables alojamientos, que me haga un croquis.

Noticia clasificada como: Recortes de Madrid

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