UNIVERSIDAD DE SEVILLA

La Escuela Técnica Superior de Ingeniería de la Universidad de Sevilla ha celebrado hoy un debate público sobre la tras el desastre de , que ha contado con la intervención de especialistas que sustentan diferentes puntos de vista en torno a este tema.

Moderados por el catedrático de la ETS de Ingeniería, , en el debate han intervenido expertos como el profesor Manuel Lozano Leiva, de la Facultad de Física, , de la Facultad de Biología y Antonio Gómez Expósito, de la ETS de Ingeniería. La selección de participantes se ha hecho de modo que estén representadas tres posturas: la del físico nuclear, partidario de esa forma de energía; la del biólogo que advierte sobre sus posibles efectos dramáticos; y la del ingeniero ecléctico que se enfrenta con el problema de garantizar un determinado suministro energético.

El mundo artificial en el que se desenvuelve nuestra vida requiere una ingente cantidad de energía para su adecuado funcionamiento. Una de las posibilidades para cubrir esas necesidades energéticas la ha suministrado, desde los años 50 del siglo pasado, la energía nuclear. Es curioso recordar que en aquellos momentos sólo se había hecho un uso destructivo de esa energía, en Hiroshima y Nagasaki, y se hablaba eufemísticamente de Átomos para la Paz para denominar el programa con el que se pretendía obtener un uso no militar de esa forma de energía.

Al margen de estas consideraciones iniciales, la energía nuclear siempre ha estado envuelta en un debate debido a los problemas inherentes a las propias instalaciones (se trata de controlar un proceso inherentemente inestable, como sucede con toda reacción que una vez desencadenada tiende a cebarse explosivamente) además de los problemas que comportan los residuos radiactivos que deja esa forma de energía. Sin embargo, en el lado positivo se arguye que constituye una forma de energía que evita el uso de combustibles que afectan a la contaminación y al calentamiento global, y que además evita la dependencia energética de países sin recursos energéticos convencionales propios.

El debate entre partidarios y opuestos a esta forma de energía ha cambiado a lo largo de los años y en estos últimos tiempos parecía que se había alcanzado un cierto equilibrio favorable a la energía nuclear sometida, eso sí, a intensos y rigurosos procedimientos de supervisión y control.

Sin embargo, el reciente desastre de Fukushima parece estar forzando una revisión de posturas favorables a la energía nuclear que parecían sólidamente asentadas. Por ello, en el contexto de la asignatura sobre Metodología Historia de la Ingeniería, impartida en la Escuela de Ingenieros, se ha propuesto dedicar una sesión a debatir estas cuestiones.

El acto está patrocinado por la propia Escuela Técnica Superior de Ingeniería de la Universidad de Sevilla y por Astea, Asociación Cultural de AICIA.