UNIVERSIDAD DE MÁLAGA

Se celebran las IV Jornadas sobre Defensa y Seguridad Internacional en el Siglo XXI

La intervención en Libia, la lucha contra la y las reflexiones que surgen de la situación de diez años después de la operación militar son los tres temas sobre los que bascula la cuarta edición de las Jornadas sobre Defensa y Seguridad Internacional en el Siglo XXI, que se celebran en el Rectorado de la Universidad de Málaga.

Organizadas por el Departamento de Ciencia Política, Derecho Internacional Público y Derecho Procesal y coordinadas por las profesoras Isabel Torres y Elena García Rico, las jornadas nacieron del deseo del fallecido decano de la Facultad de Derecho, Alejandro Rodríguez Carrión, de conmemorar el centenario de la Conferencia Internacional de La Haya, según recordó García Rico en su discurso.

La cuarta edición de las jornadas se ha hecho coincidir con los actos de la celebración en Málaga del Día de las Fuerzas Armadas, el domingo 29 de mayo. De hecho, el Ministerio de Defensa y la Secretaría de Política de Defensa patrocinan el encuentro junto a la Universidad de Málaga.

Foro de debate

La inauguración contó con la presencia del general de Brigada y director del Instituto Español de Estudios Estratégicos Miguel Ángel Ballesteros, quien se mostró convencido de que la Universidad “es el mejor foro de debate para profundizar en unos temas que antes sólo concernían al ámbito militar y que ahora se demuestran objeto de análisis multidisciplinar, dado que afectan a toda la sociedad”.

Por su parte, el asesor de la rectora para Andalucía Tech, Víctor Muñoz, aludió a “una nueva mirada sobre novedosos escenarios de conflicto” para valorar el contenido de las jornadas, cuya conferencia inaugural, titulada ‘La seguridad colectiva en el mundo contemporáneo’, corrió a cargo del catedrático de Derecho Internacional Público y Doctor Honoris Causa por la UMA Juan Antonio Carrillo Salcedo.

Catedráticos de distintas universidades españolas, periodistas y militares participaron en este encuentro, en el que Miguel Ángel Ballesteros manifestó que es la diplomacia quien debe resolver el conflicto libio y hacer ver a su líder, Muamar el Gadafi, que su continuidad en el Gobierno es “imposible tras las masacres”.

Según precisó Ballesteros, esa diplomacia no debe partir tanto de la comunidad internacional como de la Unión Africana y la Liga de Países Árabes, organizaciones a las que pertenece Libia y que por tanto pueden ejercer mucha más presión sobre Gadafi. Además de la diplomacia, Ballesteros señaló hacia la disuasión a las tropas de Gadafi por parte de los militares como el segundo reto necesario para conseguir transformar la riqueza natural de Libia, “el segundo país productor de petróleo en el desarrollo cultural, social e institucional de su población”.

En ese sentido, explicó que la estrategia militar de catorce países de la OTAN (entre ellos España), Qatar, Suecia y Emiratos Árabes Unidos, se centra en proteger a la población y en evitar que lleguen armamento y mercenarios por mar.

Por otra parte, Juan Antonio Carrillo Salcedo destacó que la comunidad internacional debe proteger a las víctimas de genocidios, crímenes contra los derechos humanos, limpiezas étnicas y violaciones de los derechos fundamentales. A este respecto, abogó por que los intereses políticos del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas se regulen de alguna manera para evitar que se actúe en algunos países y en otros no, como es el caso de Siria.