UNIVERSIDAD DE NAVARRA

Este elemento químico, presente en el brócoli, nueces de Brasil, champiñones o marisco, podría ser un nuevo componente de fármacos para tratar el cáncer

Una investigación, desarrollada en la Universidad de Navarra por el graduado en Química Daniel Plano, ha demostrado el efecto de nuevos compuestos que contienen un átomo de , un elemento químico que se encuentra en alimentos como el brócoli, las nueces de brasil, los champiñones o el marisco.

El trabajo del químico navarro partió de 72 compuestos sintetizados, de los cuales eligieron los ocho con mayor acción y capacidad selectiva frente a cinco tipos de cáncer in vitro. “En particular, estos compuestos mostraron su acción en líneas celulares de , y ”, explica el científico.

Asimismo, el investigador, que ha obtenido el Premio Extraordinario de Doctorado de la Facultad de Ciencias, añade que muchos de los compuestos sintetizados “han demostrado resultados muy prometedores contra la leishmaniasis, una enfermedad causada por diferentes protozoos y que se transmite por la picadura de los insectos jejenes”.

Respecto a la actividad antitumoral del selenio, el químico de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Navarra recuerda el estudio realizado por investigadores del Centro del Cáncer de la Universidad de Arizona: “En este centro llevaron a cabo un análisis que comenzó en 1983 con 1.312 personas divididas en dos grupos. Mientras el primero recibió 200 microgramos de selenio diarios, suplementados como levadura, el resto tomó un placebo. Los resultados confirmaron que el grupo tratado con selenio desarrolló casi un 66% menos de cáncer de próstata, un 50% menos de cáncer colorrectal y de pulmón, y cerca de un 40% menos de pulmón, comparados con el grupo control”. Además, el mismo ensayo ratificó que los sujetos que habían tomado el suplemento de selenio experimentaban una reducción a la mitad en las muertes totales por cáncer.

Abonos ricos en selenio

Por otra parte, el experto recuerda que el estudio de la Universidad de Arizona, y otros muchos trabajos, “confirman la influencia de los suelos con niveles elevados de selenio, y del consumo de alimentos que lo contienen, en una menor incidencia de varios tipos de cáncer”. En este sentido, aunque no se cuente con un registro sobre la distribución geográfica de este elemento en los suelos, Daniel Plano aclara que su presencia se puede aumentar mediante abonos que lo contengan.

Su trabajo ha dado lugar a colaboraciones con varios grupos de centros internacionales y se ha materializado en 12 publicaciones en revistas científicas de prestigio.