UNIVERSIDAD PABLO DE OLAVIDE

El trabajo subraya que la tendencia hacia la internacionalización en los primeros años de una empresa no es exclusiva del sector tecnológico

Antonio Trujillo, profesor de la UPO, es coautor del estudio publicado en forma de monográfico bajo el título “El Fenómeno de la Internacionalización Temprana en la Empresa Andaluza”

Casi dos tercios de las empresas andaluzas de internacionalización temprana, aquellas que traspasan fronteras durante sus primeros seis años de vida, pertenecen al sector servicios, frente al 20 por ciento de las empresas del sector de alta tecnología. Esta es una de las conclusiones que se recogen en la publicación “El fenómeno de la internacionalización temprana en la empresa andaluza”, un estudio elaborado por los investigadores Antonio Trujillo, de la Universidad Pablo de Olavide, y Félix Jiménez, Carmen Pérez y María José Palacín, de la Universidad de Sevilla.

A pesar de la sucesión de propuestas explicativas sobre el comportamiento internacional de la empresa, la década de los setenta se alcanzó sin un cuerpo teórico capaz de dar respuestas a la heterogeneidad de situaciones observadas. Desde mediados de los noventa aparecen ciertos trabajos que señalan que un creciente número de empresas, la mayoría de ellas pequeñas y medianas empresas (PYME), desarrollan un rápido crecimiento en sus actividades fuera de los mercados domésticos, comprometiendo un porcentaje importante de sus recursos en actividades internacionales desde su fundación. Este conjunto de empresas de internacionalización acelerada ha sido definido por la literatura bajo una serie de conceptos, siendo born global uno de los más empleados.

Este trabajo, financiado en el marco del programa anual de estudios de la Escuela Andaluza de Economía de la Confederación de Empresarios de Andalucía con la colaboración de la Consejería de Economía y Hacienda, busca contribuir a la escasa literatura empírica existente en España sobre esta temática. Para ello, aporta evidencias sobre el posible carácter diferencial de las PYME born global andaluzas frente al resto de PYME exportadoras. Se centra para ello en el análisis de variables como el tamaño, el sector o las principales magnitudes económico financieras de las empresas.

Entre las conclusiones obtenidas destaca que el tamaño (medido por el número de trabajadores) no ha supuesto una limitación a la hora de iniciar la actividad exportadora, sino que, por el contrario, ha influido positivamente. Esto es debido, según señala Antonio Trujillo, “probablemente al mayor dinamismo que presentan las micro y pequeñas empresas a la hora de embarcarse en proyectos de internacionalización temprana”.

En este sentido, casi dos tercios de las empresas born global pertenecen al sector servicios (67%), mientras que este porcentaje se reduce al 56% en el resto de compañías exportadoras. Las empresas pertenecientes a sectores de alta tecnología representan únicamente un 20% del total. Un resultado que, para los investigadores, pone de manifiesto, al igual que otros estudios recientes, que el proceso de internacionalización temprana no es en la actualidad exclusivo del sector tecnológico.

En cuanto a la antigüedad de las empresas de internacionalización temprana, el estudio subraya que aquellas que empiezan a exportar en los tres primeros años desde su creación no representan más de un 29% del total de la muestra. Este dato parece indicar, según los investigadores, que la mayoría de las empresas de internacionalización temprana necesitan un número mínimo de años para asentarse en su negocio y adquirir experiencia organizativa antes de iniciar el proceso de internacionalización vía exportaciones.

En relación a la estructura económica y financiera de las empresas exportadoras andaluzas, la publicación observa que las empresas de internacionalización temprana no son muy intensivas en capital, sin embargo presentan un ratio de I+D superior al resto de PYME exportadoras y su nivel de endeudamiento es muy alto, superior a la media de las PYME andaluzas. “La mayoría de los estudios acerca de la internacionalización de las PYME asumen que este tipo de empresas se enfrentan a una escasez de recursos para financiar sus actividades exteriores por los mayores riesgos percibidos en un primer momento. En nuestro estudio encontramos, finalmente, que las tasas de rentabilidad de los recursos propios de las empresas born global andaluzas son superiores al resto de las PYME exportadoras”, apunta Antonio Trujillo.

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