UNIVERSIDAD DE GRANADA

– Un estudio realizado en la Universidad de Granada demuestra que las vallas publicitarias reducen la atención de los motoristas, sobre todo cuando el anuncio apela a emociones negativas, como el miedo

– Los autores de este trabajo advierten de que es necesario regular el contenido de estos paneles en las carreteras para prevenir riesgos

Las vallas publicitarias que encontramos en las carreteras disminuyen la atención de los conductores de motocicletas, sobre todo en el caso de aquellos anuncios que presentan contenido emocional, especialmente los que apelan a emociones negativas (como el miedo), por lo que sería necesario regular su contenido para prevenir riesgos.

Ésta es una de las conclusiones más importantes de un estudio publicado por los del Departamento de Psicología Experimental y Fisiología del Comportamiento de la Universidad de Granada Antonio Cándido Ortiz, Andrés Catena Martínez, Antonio Maldonado López, José Juan Cañas Delgado, Alberto Megías Robles y Leandro Luigi Di Stasi, quienes advierten de la necesidad de tener en cuenta las emociones y el contenido de los anuncios a la hora de diseñar programas de prevención de riesgos al conducir motocicletas.

Este trabajo ha sido llevado a cabo en los laboratorios del grupo de investigación “Aprendizaje, Emoción, y Decisión” y “Ergonomía Cognitiva” ubicados en la Facultad de Psicología de la UGR, gracias a la financiación de la Junta de Andalucía. El proyecto se centra en el estudio de los mecanismos mentales por los que los conductores ejecutan conductas de riesgo al conducir motocicletas. Los investigadores trabajan con tres simuladores de conducción de moto que permiten definir y graduar las conductas seguras y de riesgo en cada participante, gracias a un convenio firmado con Honda Motor Europa.

Las emociones influyen en nuestra forma de conducir

Los investigadores de la UGR han analizado la influencia emocional sobre la conducta de riesgo al conducir. Y es que este factor puede modular nuestras decisiones durante la conducción, por ejemplo cuando nos encontramos bajo un fuerte estado emocional (ira o alegría) o cuando presenciamos situaciones con alta carga emocional (ser testigo de un accidente). Otro claro ejemplo de la importancia que cobra su estudio son las campañas de la Dirección General de Tráfico (DGT) que apelan a las emociones como modo de concienciación para una conducción prudente.

El entrenamiento reduce la conducta de riesgo en moto

Utilizando los simuladores de conducción de Honda, los científicos han comprobado cómo un entrenamiento relativamente corto en conducción simulada puede llevar a reducir la conducta de riego de los conductores novatos, modificando la exploración visual, el manejo de la moto y la adaptación de la velocidad adecuada.

Dado que una de las medidas previstas por la DGT ante infracciones y pérdida de puntos de carné es la asistencia a cursos de conducción, consideraban esencial conocer si el entrenamiento específico es útil para reducir el comportamiento de riesgo.

Para arrojar luz sobre ello, compararon a principiantes (sin permiso de conducción) con expertos (gracias a la colaboración desinteresada de los miembros de la asociación cultural Moto Scooter Club Vespacito).

Así, los investigadores confirmaron que el entrenamiento de los motoristas puede mejorar la toma de decisiones seguras ante situaciones potencialmente arriesgadas, lo que está en línea con las nuevas medidas de la Ley de Seguridad Vial que exige experiencia (2 años) para el paso de 125cc a 500cc y otros 2 años y formación específica para motos de más de 500cc.