UNIVERSITAT JAUME I

Las mal llamadas soluciones a la robustecen las injusticias de un sistema que necesita de las desigualdades sociales para mantenerse, necesita el desequilibrio de la mujer, que haya países donde la gente se muera de hambre,… porque si no hay desesperación no funciona. Así lo ha denunciado el profesor de Psicología de la Universidad de Sevilla, Vicente Manzano, en la apertura del curso de verano de la Universitat Jaume I , género y educación celebrada el martes 4 de julio de 2011 en la Lonja del Cáñamo, Sede de la Ciudad.

En opinión de Manzano, la crisis financiera y económica ha aumentado la vulnerabilidad de los colectivos más desfavorecidos. Al respecto, durante su participación en el curso organizado por la Fundación Isonomía de la UJI, ha señalado que el estándar social asociado al mundo de la economía rebosa testosterona, la economía de éxito es una cuestión viril, de masculinidad.

El profesor ha hecho referencia a la pirámide invertida de la opresión que pasa por aspectos como la invisibilidad de las injusticias, su interpretación y canalización, la inmovilización de los disconformes con técnicas como asegurar que la solución está en marcha o la domesticación. En este sentido, Manzano ha afirmado que las manifestaciones no dejan de ser una acción domesticada, cuando los políticos y la prensa buscan portavoces y propuestas en el 15M se está domesticando esta acción, buscando adaptarla al sistema”. Cuando fracasan estas barreras que tratan de evitar el cambio se llega a la represión física o psicológica.

No obstante, el profesor considera que hay espacio para la esperanza. Lo que está ocurriendo en España con el movimiento del 15M es maravilloso, afirma. Asimismo, a nivel personal ha recomendado no preguntarse qué podemos hacer sino qué estamos haciendo y qué me gustaría estar haciendo. Mantener una actitud diaria coherente te permite alcanzar importantes cuotas de felicidad. Además, para alcanzar cambios en la sociedad recomienda poner el acento en el camino y no tanto en los logros y recuerda que el problema no son los ellos, muchas veces son los funcionamientos, las estructuras, los mecanismos sociales y es lo que se tiene que ir cambiando. Y la educación es una herramienta fundamental para conseguirlo, por lo menos para generar dudas. Es una obligación moral y un placer para los que nos dedicamos a la docencia.

El curso Crisis, género y educación ha sido inaugurado por el vicerrector de Cultura y Extensión Universitaria, Wenceslao Rambla, y la directora del curso, la catedrática Consol Aguilar, quienes han destacado la importancia de reflexionar durante estos cuatro días sobre la educación y como la crisis económica ha aumentado la desigualdad de las mujeres.