Es frecuente, cuando se habla de , oír las expresiones “ de Derecho” o “ de Equidad”. La diferencia es bien sencilla. En el primero, los árbitros son y, para solucionar el conflicto, se basan en una legislación determinada o en los principios generales del Derecho, si resultara lo mejor.

En el arbitraje de equidad, los árbitros no tienen porqué ser juristas. Además, no siempre se rigen por el Derecho. Lo que no significa que puedan pasar por alto las normas jurídicas. En realidad, de lo que se trata es que resulta habitual que se apliquen criterios de técnica, o el propio sentido común, sustentado sobre conocimientos específicos de lo que ha originado la controversia y sus circunstancias.

Un buen ejemplo de arbitraje de Derecho y arbitraje de equidad lo encontramos en el Comité de Arbitraje y de la Energía y la Ingeniería de Aeade. El panel de árbitros que compone el comité está formado por juristas y también por ingenieros y académicos. Así, las partes pueden decidir qué tipo de arbitraje resulta más conveniente para dirimir un conflicto en el caso de que llegara a producirse.