UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID

El hallazgo, que se publica esta tarde online en , tiene aplicación en el diagnóstico prenatal y mejorará el tratamiento de otras inmunodeficiencias congénitas graves

Un grupo de investigadores coordinados por profesores de la Universidad Complutense ha descrito una nueva inmunodeficiencia, que se caracteriza por carecer del tipo mayoritario de linfocitos T, los denominados Tab, y requiere trasplante precoz de médula ósea (en el primer año de vida). Esta inmunodeficiencia se debe a una mutación, no descrita anteriormente, en el gen que codifica la proteína CD3d, que forma parte del receptor de antígeno del linfocito T (denominado T Cell Receptor/CD3 o TCR/CD3), con el que estos linfocitos identifican a los patógenos para poder eliminarlos.

La inmunodeficiencia fue detectada en dos bebés de familias ecuatorianas diferentes, que presentaron infecciones respiratorias, diarrea, retraso en el crecimiento y leve linfopenia (pocos linfocitos).

El hallazgo demuestra que la mutación, que afecta al splicing o ayuste del ARN, reduce pero no elimina la proteína CD3d. Como consecuencia se bloquea el desarrollo de los linfocitos Tab, pero no de los minoritarios denominados gd, ni de los otros linfocitos que no tienen TCR, es decir los B (que sintetizan los anticuerpos con ayuda de los T) y los NK (que eliminan células infectadas por virus).

El trabajo destaca la importancia que tiene estudiar ambos tipos de linfocitos T en las inmunodeficiencias graves con linfopenia leve o incluso sin ella, algo que puede confundir el diagnóstico. Además se describe un ensayo para la detección rápida de la mutación que permitió diagnosticar el segundo caso en menos de una semana. El nuevo ensayo tiene aplicación también en el diagnóstico prenatal y el consejo genético a los familiares. Podría ser además útil para la salud pública en la región de Ecuador de donde provienen ambas familias, ya que, a pesar de no tener relación cercana, comparten la misma mutación (que podría ser frecuente en la zona) y un origen genético común. Por ello, los autores también difundirán los hallazgos entre los pediatras locales. Aunque se trata de una inmunodeficiencia muy rara, una vez determinado el defecto primario los futuros pacientes podrían beneficiarse de la terapia génica.

Mejor diagnóstico y tratamiento

El hallazgo mejorará el diagnóstico y el tratamiento de otros enfermos con inmunodeficiencias congénitas graves (bebés de pocos meses) y ayudará a los especialistas que los atienden (generalmente en Servicios de Inmunología, Pediatría y Hematología).

El trabajo, que aparece online esta tarde (www.jci.org), se publicará en octubre en la revista Journal of Clinical Investigation, y ha sido coordinado por la doctora Juana Gil, inmunóloga del Hospital Universitario Gregorio Marañón, y los profesores María José Recio y José Ramón Regueiro (Inmunología, Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid), que dirigen un grupo experto en fisiopatología del TCR/CD3. Han colaborado el Hospital La Paz, que detectó el segundo paciente y organiza sesiones clínicas mensuales con la asistencia de especialistas de la Red Española de ID Primarias (REDIP), el Hospital Ramón y Cajal y el Centro de Transfusiones, que realizaron estudios genéticos, y la Universidad de Friburgo. Los grupos madrileños pertenecen a diversos institutos sanitarios y redes de investigación (i+12, RIER, IdiPAZ, IRYCIS, CIBERER) y han sido financiados por el Fondo de Investigaciones Sanitarias, los ministerios de Ciencia e Innovación y de Sanidad y la Fundación Mutua Madrileña.