UNIVERSIDAD DE NAVARRA

– Dos arquitectos de la Universidad de Navarra exponen en China la primera publicación científica internacional sobre el de

y Cristina Sanz, profesores de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Navarra, han presentado la primera publicación científica internacional sobre el terremoto de Lorca (Murcia), ocurrido el pasado 11 de mayo. El trabajo se dio a conocer en el International Workshop of Civil Engeneering and Urban Planning (), celebrado en China, y ha sido solicitado por The International Journal of Environmental Protection.

Según explican los autores, el artículo aborda un nuevo planteamiento sobre los terremotos en espacios europeos, desde el punto de vista de la vulnerabilidad a los seísmos. “Los planes urbanísticos deben tener en cuenta la actividad de las sobre las que se sitúan las construcciones, especialmente cuando están en riesgo , que suponen una riqueza de valor incalculable”, afirma el profesor Aretxabala.
En ese sentido, los profesores del departamento de Construcción y del Laboratorio de Edificación colaboran con la europarlamentaria Cristina Gutiérrez Cortines en la creación de nuevos enfoques para elaborar planes urbanísticos especiales, aplicables a estas zonas de la geografía europea susceptibles de sufrir un terremoto y que además posean una concentración patrimonial destacable, como ha sido el caso de l’Aquila o de Lorca.

Aspectos urbanísticos, de diseño o pedagógicos que salvan vidas

Por otro lado, Antonio Aretxabala ha elaborado un informe, a petición de la Universidad de Murcia y la Confederación de Empresarios, sobre la necesidad de reestructurar el tejido cultural y económico aprovechando esa singularidad: la creación en Lorca de un centro de estudios de carácter geológico, sismológico, arquitectónico y centro de interpretación de los eventos sísmicos.

“Se trata de aprovechar esa particularidad y convertir la adversidad en algo enriquecedor. Los conocimientos que se pueden obtener de primera mano sobre la actividad de las fallas -monitorización, seguimiento, interpretación, prevención…- deben ser un valor añadido”, explica el profesor del Laboratorio de Edificación.
Según añade, “el sector no se ha preocupado de las fallas activas. Se sabe poco de ellas: hay aspectos urbanísticos, de diseño o pedagógicos, y no sólo estructurales, que salvan vidas. Aquellos todavía están ausentes en España y Europa, lo que hasta ahora era una fuente de desgracias. Sin duda, gracias a la investigación, lo será menos y además contribuirá al enriquecimiento cultural y económico de la comarca y del país”.

Asimismo, recalca que todo esto es posible “con unas inversiones muy sencillas, pero pioneras por singulares y prestigiosas. Sobre todo son necesarias; de ellas se nutrirá no solamente el sector, sino la universidad -en programas de postgrado o máster-, las administraciones, el turismo…”.

“Se trata de contribuir activamente a la resiliencia de Lorca, entendiendo como tal la capacidad que tiene una comunidad de recuperarse frente a una adversidad, a través de la puesta en práctica de las experiencias anteriores, para seguir proyectando el futuro…”, finaliza.