UNIVERSIDAD PABLO DE OLAVIDE

El escritor considera fundamental que las mujeres víctimas de la relaten todo aquello que han vivido

Rosa Regás señala que las tres grandes religiones son machistas

El escritor ha asegurado que la palabra es el mayor don que tenemos en la vida y el que nos cura, de ahí que sea tan importante que las mujeres que hayan sido víctimas de la rompan su aislamiento y relaten todo aquello que han vivido, porque es muy distinto tener por dentro las inquietudes que verbalizarlas. Sólo a partir de ahí, las víctimas podrán encontrar el consuelo y posteriormente la solución a sus problemas.

Marías ha realizado estas declaraciones durante el transcurso del seminario “La violencia de género en la Ciencia y la Cultura. In memoriam a Maribel Sánchez Mateos”, que organiza la Universidad Pablo de Olavide en su sede de Carmona y en el que ha participado en la conferencia-diálogo “Violencia y literatura” junto a la también escritora Rosa Regás.

El escritor ha señalado que la educación es la clave adecuada para combatir el maltrato: “Durante muchos años, la educación franquista y la ofrecida por la Iglesia Católica ha pretendido que los hombres tuviéramos miedo y asco de las mujeres. De ahí que sea tan importante combatir esa educación manipuladora y tramposa, que aún persiste en algunos sectores sociales y que se halla dentro de nosotros”.

En esta línea, Rosa Regás ha señalado que las tres grandes religiones son machistas, cuyas doctrinas van calando en la mentalidad de la gente: “Sin ir más lejos, los ortodoxos judíos se levantan cada mañana dando gracias a Dios por no ser mujer”. Además, piensa que la idea del amor romántico, del que tiene que durar para toda la vida, hace que muchas mujeres aguanten el maltrato, volviéndose cada vez más sumisas y amables frente al maltratador, porque se sienten culpables de lo que les ocurre.

“El amor se acaba, no tiene que durar toda la vida. Por ello, no es lógico hacer durar el amor en aras de una familia unida, pero hundida por el maltrato y las desavenencias. La educación es fundamental para tomar conciencia de la violencia de género, porque el niño expuesto a este tipo de violencia en su casa puede llegar a considerar normal lo que vive todos los días, existiendo la posibilidad de que se convierta en un futuro maltratador, tanto de su pareja como de su propia madre”, sostiene Regás.

¿Por qué no nos vamos a la primera bofetada, al primer maltrato psicológico o económico?, se ha preguntado la escritora. A este respecto, ha señalado que aún persiste la idea de que la violencia soluciona los problemas, de ahí que se apoyen las guerras. También cree que la idea del “algo habrá hecho” para justificar las agresiones está muy extendida.

En el año 2009, Fernando Marías editó un libro titulado “5 x2 = 9. Diez miradas contra la violencia de género”. En dicha obra, cinco escritoras españolas comprometidas contra la violencia de género -Ángeles Caso, Espido Freire, Rosa Regás, Eugenia Rico y Lourdes Ventura- se reunieron individualmente con otras tantas mujeres de distintas edades y clases sociales que en algún momento de sus vidas, en ocasiones a lo largo de muchos años, sufrieron malos tratos por parte de sus parejas. La palabra de la quinta de esas mujeres, asesinada años atrás por su maltratador, cobró vida en boca de su hijo Alejandro, y ese relato cierra el libro y también le da título: La muerte, la ausencia que provoca la muerte, hace que cinco por dos sean nueve.