UNIVERSITAT DE VALENCIA

La Universitat de València ha ahorrado 142.531 euros al cerrar numerosas instalaciones docentes y administrativas durante quince días del mes de agosto. La iniciativa se había tomado de forma experimental, por primera vez, en el marco del plan de ahorro económico y de respeto del que ejecuta la institución desde hace tres años.

Al tratarse de una experiencia sin precedentes, resultaba muy complicado calcular un objetivo concreto de ahorro para los 15 días de agosto de cierre. La experiencia ha sido calificada como altamente satisfactoria por el gerente, Joan Oltra, quien ha destacado la ausencia total de incidencias negativas debido a la medida. La Gerencia de la Universidad está analizando los datos para conseguir mejores cifras en ejercicios futuros. Los contratos con las empresas de limpiezas o de mantenimiento, por ejemplo, son anuales, fijados mediante concursos públicos, y resulta complicado aplicar reducciones por un cese de la actividad durante una quincena.

Las infraestructuras de investigación, los animalarios, el registro, el Parc Científic, las bibliotecas, La Nau, el Jardín Botánico y otros servicios han continuado plenamente operativos todo el verano. El acceso a todos los centros por parte del personal ha sido posible, pero no ha funcionado el aire acondicionado o el servicio de limpieza, entre otros aspectos.

El máximo ahorro durante el mes de agosto (respecto de las cifras del mismo mes del año anterior) se ha registrado en el gasto de los informadores de accesos (las personas que atienden a los usuarios en diferentes edificios). Aquí se ha producido una reducción para la Universidad de 88.000 euros. En electricidad se ha podido menguar el gasto en 31.106 euros. El consumo de agua ha caído en 15.915 euros. Finalmente, en gas se ha ahorrado 7.510 euros.

La Universitat de València lleva dos años ejecutando un exigente plan de , que ha dado unos excelentes resultados gracias a la implicación de todos los centros y servicios. El dinero que se ahorra revierte en los centros para ser reinvertidos en confort docente.

Cada año, los objetivos de ahorro son más ambiciosos, pero son cumplidos por los diferentes centros. Así, hasta el 31 de julio de 2011, el ahorro global del año en energía eléctrica era del 3,01%, pese a la entrada en funcionamiento de nuevos edificios y a la ampliación de la superficie de otras instalaciones. A esta reducción hace falta añadir ahora el excelente comportamiento de los indicadores del mes de agosto. Más importante porcentualmente ha sido la reducción del consumo de gas, que llegaba ya al 11,68% a 31 de julio. Y mejor todavía ha estado en el ahorro de agua, que se había reducido hasta el 31 de julio, en un 13,49%.

Toda la información sobre la campaña de ahorro energético se puede consultar, en tiempo real, en la dirección: http://www.uv.es/SSSQA/mediambient/energiaviva.htm