UNIVERSIDAD DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

Tres investigadores, dos vinculadas a la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Antonia Mercedes García Cabrera y María Gracia García Soto, y otro a la Universidad de La Laguna, Francisco Javier García Rodríguez, han llevado a cabo un estudio sobre la actividad emprendedora de los extranjeros en el destino turístico canario. Este equipo interuniversitario contó para el desarrollo de su proyecto con el apoyo económico de las Cátedras Bancaja Jóvenes Emprendedores de las dos universidades canarias, dirigidas por el Vicerrectorado de Estudiantes y Extensión Universitaria de la ULPGC y el Vicerrectorado de Relaciones y Sociedad de la ULL.

En opinión del equipo de investigadores, la realización de estudios de estas características es fundamental para el archipiélago debido a la relevancia del fenómeno migratorio en Canarias, especialmente intenso en los municipios turísticos de las islas, así como al contrastado carácter emprendedor del inmigrante. Tal carácter ha impulsado frecuentemente al inmigrante a fundar negocios con el propósito de aprovechar las múltiples oportunidades empresariales que existen en los municipios turísticos de las islas. Las empresas resultantes, si bien habitualmente de pequeño tamaño, en términos agregados representan un fenómeno significativo por su contribución al crecimiento del PIB, ampliación de la oferta de servicios que contribuyen a la diferenciación del destino o influencia en la imagen de calidad ofrecida al turista, entre otros.

El estudio realizado, el primero en Canarias de estas características, contó con la participación de 158 empresarios extranjeros que fundaron sus negocios en cinco municipios turísticos de Canarias: Adeje, Arona y Puerto de la Cruz, en la isla de Tenerife, y Mogán y San Bartolomé de Tirajana, en la de Gran Canaria. La actividad de estos negocios es, fundamentalmente, de restauración (38,6%) – restaurantes y cafeterías- y comercio al por menor (38,6%) -calzado, bisutería, ropa, cuero, electrónica, souvenirs, etc.-, muy habituales en los destinos turísticos del archipiélago. En menor medida son empresas de alojamiento turístico (8,9%), transporte (5,7%), actividades recreativas (3,8%) -organización de excursiones, juegos de azar, etc.-, agencias de viajes (1,3%) o actividades complementarias al sector turístico (3,2%). Además, se trata mayoritariamente de microempresas que cuentan, en promedio, con dos empleados y que, en su mayoría, han sido fundadas por un único emprendedor. En cualquier caso, cuando han participado más socios, predomina el carácter familiar de la iniciativa, tanto en la propiedad como en los posibles empleados.

Las encuestas realizadas permiten identificar a un emprendedor inmigrante con un importante nivel de estabilidad, que no está de paso en Canarias sino que, muy al contrario, se halla asentado en este territorio. Su decisión de emigrar se ha basado principalmente en la atracción de las características específicas del destino, naturales y socioculturales, así como en la cercanía sociopolítica y cultural percibida al proceder, mayoritariamente, de otros países europeos; además, llevan bastantes años residiendo en Canarias y presentan estructuras familiares estables en el archipiélago. Todo ello hace que la mayor parte de los entrevistados manifiesten la intención de mantener su lugar de residencia actual, de tal manera que la mayoría se lo plantea como algo indefinido. Esta vinculación del emprendedor con el destino es un factor clave desde el punto de vista de la estabilidad y sostenibilidad de su iniciativa empresarial, así como de la actividad económica y puestos de trabajo generados.

Los emprendedores inmigrantes encuestados presentan, por otra parte, elevados niveles de cualificación y experiencia empresarial previa, en muchos casos en sus países de origen antes de trasladarse a Canarias. Asimismo, en la mayor parte de los casos son conocedores del sector turístico. Ello justifica que, en su mayoría, tomaran la decisión de fundar el negocio debido a las oportunidades empresariales que identificaron en el destino canario, particularmente interesantes para personas de nacionalidad extranjera y no por razones de necesidad, es decir, ante la imposibilidad de encontrar un empleo por cuenta ajena. El hecho de que la mayor parte de las iniciativas empresariales surjan a partir de oportunidades detectadas, dota a estas actividades de un mayor potencial de crecimiento y sostenibilidad futura. Ahora bien, el estudio también ha permitido comprobar que los inmigrantes que fundan sus empresas altamente motivados, ya sea por oportunidad o por necesidad, son los que en mayor medida han resistido al periodo de crisis económica al que asistimos. Por tanto, más allá de la razón por la que se pone en marcha el negocio, parece ser la fortaleza de la motivación emprendedora del inmigrante la que marca la frontera entre el éxito y el fracaso de su actividad emprendedora ante una economía adversa.

Por otra parte, el emprendedor inmigrante cuenta con un importante apoyo que recibe de terceras personas entre las que se encuentran no sólo otras de su misma nacionalidad (sobre todo su familia, aunque también amigos y otros compatriotas) sino también de inmigrantes de otras nacionalidades y de españoles, lo cual es coherente con el alto nivel de integración social que disfrutan en Canarias. Ahora bien, a la hora de captar apoyo financiero para la puesta en marcha del negocio el inmigrante muestra preferencia por recurrir a sus familiares y compatriotas, relegando a un segundo tanto a otros contactos como a las entidades financieras. El apoyo financiero de estas personas cercanas parece ser positivo para su actividad empresarial, en la medida que los costes de la deuda externa son menores.

Desde el punto de vista de la actividad específica que desarrollan, no puede considerarse que tales actividades sean innovadoras para el destino canario, en la medida que estos emprendedores reconocen tener competidores directos que realizan la misma o similar actividad. Ahora bien, sus negocios cuentan con imagen de marca y elevado nivel de orientación al mercado, tratando de ofrecer productos únicos y un buen servicio al cliente, elementos clave para dotar de calidad e imagen al destino turístico como tal. Todo ello se refleja por una marcada preferencia por la aplicación de estrategias de diferenciación frente a las de liderazgo en costes. Este hecho tiene evidentes consecuencias positivas para la competitividad del destino turístico canario en la medida que genera satisfacción en el turista que consume los productos o servicios de la empresa, reputación e imagen positiva y, en definitiva, desarrollo de un producto turístico diferenciado.

Por otra parte, y frente a la actividad emprendedora que pueda predominar en los negocios puestos en marcha por otros inmigrantes establecidos en zonas no turísticas del archipiélago, los establecidos en los municipios analizados tienen mayoritariamente el carácter de «negocios abiertos», esto es, ofrecen productos y/o servicios que no proceden de la cultura de origen del inmigrante (no son étnicos), se nutren de materias primas no étnicas y cuentan con empleados no étnicos. Ahora bien, aquéllos que han utilizado una red de proveedores de carácter «étnica» han logrado mantener mejores resultados financieros en sus negocios tras el inicio de la actual crisis económica, lo cual podría estar relacionado con una mayor facilidad para obtener ajustes en precios, plazos de pago, etc. Similares resultados positivos han alcanzado también los emprendedores inmigrantes que ofrecen productos étnicos en sus negocios.

En términos estratégicos, cabe resaltar la apuesta tradicional de estos emprendedores por el crecimiento de sus negocios, tratando para ello de acceder a nuevos segmentos de clientes, desarrollar nuevos productos y buscar mejores localizaciones para sus establecimientos. Ahora bien, en su mayoría declaran que, en la actualidad, sus inversiones o bien se han ralentizado o bien se encuentran en un cierto «compás de espera». Esta actitud de prudencia es el reflejo de la importante reducción que perciben en los beneficios de sus negocios durante los tres últimos años de crisis económica. No obstante, es de destacar las expectativas positivas que mantienen respecto a la evolución futura de su actividad empresarial.

El equipo investigador de las dos universidades canarias también ha analizado la contribución de los negocios de los inmigrantes al desarrollo sostenible del destino turístico. En términos generales se identifica un cierto compromiso con la promoción del área turística en la que se ubica el negocio, así como una preocupación por mantener las condiciones ambientales del destino. Por ejemplo, se constata un esfuerzo por usar energías y productos no contaminantes, por adoptar medidas de eficiencia energética y por usar racionalmente el agua y los recursos naturales. Ahora bien, se registra un menor compromiso con la sostenibilidad sociocultural del destino al concederse menos importancia a la implicación de la empresa en la comunidad, a la promoción del propio destino o a la oferta de información sobre la cultura local y sobre otros aspectos tales como lugares de interés, lugares de menor peligrosidad, etc. que faciliten la estancia del turista en el destino. Este menor compromiso con la sostenibilidad sociocultural puede estar motivado por el propio desconocimiento que de la cultura local tenga el emprendedor inmigrante. Ahora bien, la contribución al desarrollo del destino turístico no es uniforme en todos los participantes en el estudio. Así por ejemplo, cuanto mayor es la trayectoria o experiencia del emprendedor o menor es el tamaño de la empresa fundada, mayor es la contribución a la sostenibilidad; o los negocios creados en el subsector de restauración y comercio al por menor son los que contribuyen en mayor grado a la sostenibilidad medioambiental del destino.

Las conclusiones derivadas de la investigación realizada permiten, en opinión de los investigadores que firman el estudio, hacer más visible un fenómeno empresarial relevante por su contribución a la configuración del producto turístico del archipiélago, si bien el estudio representa sólo un primer paso en lo que habría de constituir un recorrido mucho más largo en este ámbito. Resulta necesario profundizar en el conocimiento de estos emprendedores inmigrantes, en la medida que constituyen un fenómeno económico, social, cultural y ambiental de importancia para el sector turístico que, por otra parte, es fundamental para el futuro de Canarias. En este sentido y de cara a esa necesaria mejora del conocimiento que sobre el colectivo existe, resulta necesario el desarrollo de nuevos estudios que contribuyan a cerrar algunos de los interrogantes que permanecen abiertos tras este primer acercamiento. Estos nuevos estudios también podrían ofrecer la información necesaria para el desarrollo de programas de promoción de la integración empresarial y sociocultural de estos emprendedores en el tejido económico canario, de cara a maximizar su aportación de valor y, por tanto, de riqueza y empleo.