UNIVERSIDAD DEL PAÍS VASCO

Falta especialización en las redacciones y una reflexión sobre el papel de los medios en la imagen de la , afirma Alberto Durana en una tesis de la UPV/EHU

Ni hay especializados en inmigración, ni una formación específica para que los haya, ni una reflexión sobre cómo repercuten los medios en la opinión pública en esta materia. El profesor y periodista Alberto Durana ha realizado una tesis en la que se muestra crítico tanto con las facultades de Periodismo como con las redacciones. Aboga por la figura del periodista especializado en inmigración, y una formación universitaria más conectada a la sociedad actual. Su tesis, defendida en la UPV/EHU, se titula El perfil del periodista vasco y su formación en el ámbito social de la inmigración.

Durana ha centrado su investigación en la Comunidad Autónoma Vasca, para la que se ha basado en diferentes metodologías. Por una parte, ha realizado un análisis cuantitativo en relación al currículo de las carreras de Comunicación en España, Europa y Estados Unidos. Asimismo, ha estudiado cómo se trata la inmigración en todos los diarios de pago de la Comunidad Autónoma Vasca. Finalmente, ha recabado la opinión de diferentes periodistas, tanto vía cuestionarios como, sobre todo, mediante entrevistas en profundidad.

No hay especialización

De estos datos se concluye que el periodista vasco medio es un profesional polivalente, generalista y no especializado, lo que, según Durana, repercute negativamente en el tratamiento que se le dan a las noticias de inmigración. En muy pocos medios se encargan las noticias de inmigración a una persona en concreto. Los grandes periódicos son la excepción; pero incluso en estos casos, la empresa no invierte en la formación del periodista. Es decir, los reporteros especializados en inmigración son escasos, y no les queda más remedio que practicar la autoformación.

El problema viene de base, ya que la formación que se ofrece no es la más propicia para dirigir a los periodistas hacia la especialización. Sobre todo en materia de inmigración, donde los datos recabados por Durana son clarificadores: de 48 centros relacionados con la comunicación analizados en España, solo tres ofrecen asignaturas sobre comunicación intercultural, y son optativas. De todas maneras, la falta de formación en especialidades no solo corresponde a la inmigración. Respecto a esto, el investigador afirma que la universidad y las empresas deben asumir responsabilidades: estar atentos a los nuevos fenómenos sociales y enfocarlos adecuadamente, integrándolos en las asignaturas y en el ámbito laboral.

Una situación poco ideal

La imagen que esta investigación ofrece de los medios de comunicación y de los periodistas dista mucho de la función de pedagogía social que idealmente se les atribuye. No existe una reflexión sobre el papel de los medios al tratar la inmigración, y tampoco sobre su grado de responsabilidad en la mala imagen que tiene la sociedad en relación con los inmigrantes. Los libros de estilo tampoco indican nada al respecto.
En cuanto a los periodistas, tienden a enfatizar los aspectos más negativos y alarmistas, con lo que sobrerrepresentan el peso de la inmigración. Asimismo, tienen un conocimiento superficial del código deontológico en esta materia. De todas maneras, bien es cierto que todo esto viene agravado por la precariedad laboral de estos profesionales, reflejada por la falta de tiempo para estudiar el tema en profundidad.

Los prejuicios, peligrosos

En contraste a los datos obtenidos, Durana aboga por que el periodista anteponga la sustantivación a la adjetivación, por que informe y no interprete. Opta por el autocontrol como mecanismo para “no desenfocar”, y remarca que no se debe generar alarma social: “Si una persona con prejuicios es peligrosa, un periodista con prejuicios lo es más”.

Asimismo, remarca la necesidad de un periodismo especializado, y apunta hacia la universidad. Durana afirma que los temas sociales, la inmigración, la interculturalidad, la diversidad y demás deberían ser acogidos en el grado de Periodismo, y de forma transversal; como un aprendizaje complementario al oficio de periodista.

Sobre el autor

Alberto Durana Aostri (Bilbao, 1956) es diplomado en Magisterio de Educación Primaria y licenciado en Periodismo. Ha realizado la tesis bajo la dirección de José Larrañaga Zubizarreta y Xabier Aierdi Urraza, profesores de los Departamentos de Periodismo II y Sociología, respectivamente, de la Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación de la UPV/EHU. La tesis ha sido presentada en el citado Departamento de Periodismo II. Durana es profesor de educación permanente de adultos.