UNIVERSIDAD DE GRANADA

Editado por la Universidad de Granada, en colaboración con la Diputación, y coordinado como los anteriores por el profesor Agustín de la Granja, el libro recoge ediciones de las piezas “El conde Alarcos”, “La conquista de las Malucas”, “La Fénix de Salamanca”, “La segunda Magdalena y sirena de Nápoles”, “La venida del Antecristo” y “Vida y muerte de San Lázaro”

La editorial de la Universidad de Granada (eug), en colaboración con la Diputación de Granada, ha editado el volumen XI del “Teatro Completo” del granadino Mira de Amescua.

La Editorial de la UGR viene publicando desde hace años la obra que coordina el profesor Agustín de la Granja López, del departamento de de la Universidad de Granada. Este tomo contiene las piezas “El conde Alarcos” (Julia González García), “La conquista de las Malucas” (Antonio Muñoz Palomares), “La Fénix de Salamanca” (Concha Argente del Castillo Ocaña y Juan Pablo Rodríguez y Argente del Castillo), “La segunda Magdalena y sirena de Nápoles” (Alfredo Rodríguez López-Vázquez), “La venida del Antecristo” (Agustín de la Granja), y “Vida y muerte de San Lázaro” (Antonia Mora Luna y Aurelio Valladares Reguero), con ediciones de investigadores y especialistas en la obra del dramaturgo granadino.

Además, el libro cuenta con un trabajo sobre los “Elementos religiosos en el teatro de Mira de Amescua”, de Roberto Castilla Pérez y María Concepción García Sánchez, con que se abre este volumen.

Antonio Mira de Amescua (1574-1644) nació en la granadina ciudad de Guadix. Fue hijo ilegítimo de Melchor de Amescua y Beatriz de Torres. Estudió Derecho en Granada y recibió su doctorado en Teología en 1598. Escribió 53 dramas sobre temas religiosos e históricos. Una de sus obras más destacadas es “El esclavo del demonio” (1612), sobre un pacto diabólico, tema usado después por Pedro Calderón de la Barca en “El mágico prodigioso” y antes utilizado por Alarcón en “Quien mal anda mal acaba” (1610-1611). También escribió el drama político “La rueda de la fortuna” (1625).

En las obras de teatro de Mira de Amescua se inspiraron Calderón de la Barca y Pedro Antonio de Alarcón.