UNIVERSIDAD PÚBLICA DE NAVARRA

La herramienta, diseñada por la Asociación Ibili, tiene su origen en el Trabajo Fin de Máster desarrollado en la UPNA por Javier Miranda Erro

La Asociación Ibili, que trabaja en el ámbito de la física, ha diseñado una aplicación de Internet que permite localizar los aparcamientos reservados para personas con movilidad reducida en Pamplona, Tudela, Burlada, Villava y Zizur Mayor. Se trata de un sistema pionero que tiene su origen en el Trabajo Fin de Máster realizado por Javier Miranda Erro en el Máster en Dinámicas de cambio en las sociedades modernas avanzadas, impartido por el Departamento de Sociología de la Universidad Pública de Navarra. Esta aplicación, a la que se puede acceder a través de la página web www.ibilinavarra.org, tiene como objetivo permitir a los ayuntamientos divulgar su inventario de plazas y facilitar a las personas con movilidad reducida sus desplazamientos en coche al poder elegir previamente el lugar de estacionamiento más adecuado y cercano a su destino.

Esta nueva herramienta ha sido presentada este jueves en la UPNA por Javier Miranda Erro, presidente de Asociación Ibili, y por Juan María Sánchez Prieto, subdirector del Departamento de Sociología de la Universidad Pública de Navarra.

La aplicación presentada realiza un estudio sobre la situación actual de los espacios de estacionamiento reservados para personas con discapacidad y revela que en torno a un tercio de las plazas son inaccesibles para los potenciales usuarios por su diseño inadecuado. En concreto, y atendiendo únicamente a las dimensiones de los aparcamientos, el estudio señala que el 29% de las plazas reservadas en Pamplona son inutilizables, un porcentaje que en Burlada se eleva al 27% y en Villava al 32%. Zizur Mayor es el municipio con menor número de plazas no accesibles, con un 8%.

Mapa con buscador

La Asociación Ibili ha desarrollado este trabajo con una doble intención. Por un lado, pretende facilitar a las personas con movilidad reducida sus desplazamientos en coche por entornos urbanos, de modo que puedan elegir el lugar de estacionamiento más adecuado y cercano a su destino. En la página web se presenta el mapa de cada población con un buscador de calles y plazas, así como el detalle completo y localizado de los estacionamientos reservados de las distintas zonas. En cada aparcamiento se incluye una ficha con datos como su localización exacta, longitud y anchura, tipo (en hilera o en batería), descripción, fotografías y una evaluación de su accesibilidad. Según esta valoración las plazas pueden ser: accesibles (si cumplen los mínimos legales para su utilización por parte de personas con movilidad reducida); practicables (o accesibles de hecho, aunque no alcancen las medidas que establece la normativa); e inaccesibles (cuando su uso resulta imposible debido a un diseño inadecuado).

Pero, además, Ibili quiere poner la aplicación en manos de los ayuntamientos para que éstos puedan gestionar y divulgar de forma eficaz su inventario de plazas de aparcamiento reservadas. Se trata de un servicio a la comunidad que requiere una actualización continua para dar detalle de las bajas, altas y modificaciones que se puedan registrar, así como un sistema de transmisión de la información a la ciudadanía. La Asociación Ibili tiene intención ampliar su análisis a todas las localidades de Navarra que dispongan de plazas reservadas. Además, la aplicación irá paulatinamente integrando también nuevas informaciones. En concreto, está previsto incluir la localización de puntos de interés, equipamientos, servicios, actividades y otros elementos de cada población.

El estudio realizado por la Asociación Ibili también constata el sistemático incumplimiento de la normativa en materia de aparcamientos reservados por parte de los consistorios. Por ejemplo, la legislación establece que un 6% de los estacionamientos debe reservarse para personas con movilidad reducida, un porcentaje que en el caso de Pamplona ni siquiera alcanza el 2%.

Por último, cabe destacar que los estacionamientos en batería son los que mejor garantizan la accesibilidad, ya que permiten el acceso y la salida del vehículo desde ambos lados, siempre que tengan las dimensiones y el diseño adecuados. En este sentido, el estudio revela que sólo un tercio de las plazas accesibles y practicables de Burlada y Tudela son en batería, que en Zizur Mayor y Pamplona éstas representan apenas la mitad, y que en Villava el porcentaje aumenta hasta el 75%.