UNIVERSIDAD DE CÁDIZ

Sus estudios, enmarcados en el programa científico del , tienen una aplicación directa en la costa gaditana, con un sistema de alerta de temporales en la playa de La Victoria

El proyecto MICORE (Impactos morfológicos y riesgos costeros asociados a los eventos extremos de temporal) es una iniciativa europea que implica a 16 centros de investigación, empresas e instituciones de nueve países. El objetivo general del proyecto consistió en desarrollar un sistema on-line de alerta temprana (Early Warning System, EWS) para la predicción del impacto morfológico causado por temporales marinos. El estudio, que comenzó en 2008 con una duración de 40 meses, se centró en nueve zonas piloto de características morfológicas diversas, una en cada país participante. En la provincia de Cádiz, los investigadores han analizado la playa urbana de su capital.

El vicerrector de Investigación y Transferencia de la Universidad de Cádiz, Manuel Bethencourt, acompañado del investigador responsable, Javier Benavente, y el técnico en Proyectos Europeos de la (), Javier Izquierdo, han presentado los resultados del proyecto europeo en la facultad de Ciencias de Puerto Real. En primer lugar, Manuel Bethencourt ha recalcado la importancia de los proyectos internacionales en la UCA, declarando que “trabajar junto a los mejores en estas áreas a nivel mundial supone un revulsivo para nuestra universidad”. Concretamente, este proyecto se incluye dentro de las actividades investigadoras que se desarrollan en el marco del - CEIMAR.

El coordinador del proyecto, Javier Benavente, ha revelado que los datos obtenidos han permitido conocer la presión a la que se ve sometido el medio costero, y los conflictos que la dinámica natural puede generar con la actividad antrópica (cualquier acción o intervención realizada por el ser humano sobre la faz del planeta). Asimismo, ha manifestado que “hemos logrado todos los objetivos que nos planteamos al iniciar el proyecto”. El investigador de la UCA ha recalcado las funciones del Sistema de Alerta Temprana para las costas fuertemente antropizadas, como herramienta de apoyo para la protección civil a la hora de predecir el estado de los indicadores de impacto por temporal. El uso de esta herramienta y la correcta aplicación de planes de contingencia, permitirá la reducción del impacto de grandes temporales en zonas donde el retranqueo de las infraestructuras o la retirada de la población es una opción inviable, como es el caso de la ciudad de Cádiz.

Benavente explicó que los recientes desastres naturales en zonas costeras han puesto de relieve las consecuencias devastadoras que pueden tener los riesgos de origen marino. Las experiencias del huracán Katrina en Nueva Orleans y de los dos catastróficos tsunamis del Océano Índico y Japón “son una trágica muestra de lo que puede suceder cuando las estructuras de ingeniería costera se someten a fuerzas que superan sus límites de diseño, y fallan los planes de gestión y evacuación civil”. Dado que las predicciones de temporal se realizan con una antelación máxima de tres días, el proyecto MICORE se enfocó a la respuesta a emergencias a corto plazo. En este sentido, es “un claro ejemplo de investigación aplicada, que proporciona resultados prácticos para la gestión costera, útiles y aplicables a los usuarios finales”. Las cinco respuestas claves del proyecto MICORE abarcan la comprensión de las tendencias históricas de los temporales costeros en Europa, la demostración de nuevos protocolos de difusión de datos y conocimiento: OpenEarth (un nuevo protocolo -base de datos compartida- para gestionar los datos y el conocimiento), la ampliación y validación de un nuevo modelo de código abierto del impacto de tormentas (traduce las predicciones de los parámetros hidrodinámicos en mar a información sobre impacto en la costa); la creación de prototipos de Sistemas de Alerta Temprana on-line para el riesgo de temporales y la creación de puentes entre los expertos costeros y sus destinatarios.

El 67% de los habitantes de la provincia gaditana se concentra en la costa

La población gaditana que vive en municipios litorales representa un 67% de los habitantes de la provincia, concentrándose en un 27% de su superficie total. “Este dato nos da una idea de la presión a la que se ve sometido el medio costero, y de los conflictos que la dinámica natural puede generar con la actividad antrópica” concreta Benavente. En este sentido, solo en la provincia de Cádiz se han invertido aproximadamente 16 millones de euros en gestión y protección de costas (el máximo en toda Andalucía).

La zona piloto escogida, la playa de La Victoria, presenta un paseo marítimo y bloques de apartamentos, así como numerosos negocios asentados sobre una barrera arenosa. Por otro lado, la presencia de la playa adyacente de Cortadura, un espacio prácticamente natural, permite comparar el comportamiento de ambas ante el embate de los temporales.