UNIVERSIDAD DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

de los Departamentos de Educación Física y Matemáticas de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y de la Universidad de A Coruña han publicado un artículo de investigación en el que indagan sobre la relación existente entre el tiempo que destinan frente a las ‘pantallas’ (televisión, ordenador, videojuegos…) y la actividad física en adolescentes españoles. Esta investigación, que se titula Asociaciones entre el tiempo frente a pantallas y la actividad física en adolescentes españoles, ha sido publicada en la internacional , publicación de la Public Library of Science de Estados Unidos.
Los profesores de la ULPGC José A. Serrano Sánchez, Sara Martí Trujillo, , Juan José González Henríquez y , miembros del Grupo de Investigación Rendimiento Humano, Ejercicio Físico y Salud, junto con la profesora del Departamento de Educación Física de la Universidad de A Coruña, Ángela Lera Navarro, analizaron, a través de una muestra de 3.503 jóvenes, si existe relación entre el aumento de los hábitos sedentarios en niños y jóvenes y el incremento de la infantil desde la década de los 80, así como de las enfermedades crónicas propias de los adultos, como la diabetes tipo 2 o el síndrome metabólico.

La mayor parte del tiempo sedentario en los jóvenes se produce frente a las ‘pantallas’. En algunos países como Canadá, Australia y EE.UU., se han emitido recomendaciones públicas para limitar el tiempo que dedican los niños y jóvenes a menos de 2 horas por día. No se conoce con exactitud el mecanismo por el cual los niños que más ven la TV tienen una mayor prevalencia de obesidad. El equipo de investigadores examinó la hipótesis que determina que la reducción del tiempo dedicado a la actividad física en niños y jóvenes es consecuencia directa del uso de la televisión y el ordenador.

Los investigadores contaron con una muestra de 3.503 jóvenes, que dividieron en dos grupos: los que alcanzaron las recomendaciones públicas sobre actividad física y los que no. Entre algunas de las conclusiones alcanzadas destacan: el riesgo de fallar en el nivel recomendado de actividad física aumentó un 64% en los jóvenes que acumulaban más de 4 horas frente a las ‘pantallas’; la participación en competiciones, y en general la participación organizada y supervisada, disminuía el riesgo de ver excesivamente la televisión, y aumentaba más del doble las recomendaciones públicas sobre la actividad física, en comparación con los jóvenes que no hacían actividad física de forma organizada; chicos y chicas no presentaron diferencias sobre la cantidad de actividad física moderada, pero sí sobre las vigorosas, mucho más bajas en las chicas; cerca de un 50% de las chicas y un 26% de los chicos estaban por debajo del nivel de las recomendaciones públicas de actividad física, incluyendo la actividad de caminar; y un tercio de los chicos y chicas excedían el nivel de 4 horas diarias en el total de pantallas. En las chicas, el tiempo dedicado a ‘pantallas’ fue el triple que el dedicado a la actividad física; mientras, el de los chicos fue 2 veces mayor.

En resumen, el estudio ha mostrado que el nivel de actividad física en los jóvenes y el exceso de tiempo frente a ‘pantallas’ son compatibles entre sí. Consecuentemente, los mecanismos por los que la televisión se asocia individualmente a la obesidad y a otros factores de riesgo cardiovascular en niños y jóvenes probablemente sean otros diferentes a la reducción del tiempo dedicado al ejercicio físico (por ejemplo, la modificación de comportamientos alimentarios, ingesta de alimentos energéticos mientras se ve la TV…). No obstante, el presente estudio apoya las recomendaciones de limitar el tiempo total del uso de diferentes tipos de pantallas, por el riesgo de reducción de la actividad física por debajo de los niveles recomendados. Por otra parte, el estudio resalta la importancia de las actividades deportivas supervisadas y la participación en competiciones deportivas desde una perspectiva de salud. Asimismo, el estudio destaca la importancia de que la educación física aporte experiencias positivas y agradables a los jóvenes para mantener un nivel adecuado de actividad física.