UNIVERSIDAD DE CANTABRIA

Según sus autores, el estudio abre nuevas vías para conocer los mecanismos de la enfermedad e identificar nuevas dianas terapéuticas

Un equipo de de la Universidad de Cantabria, el () y el (), han descrito por primera vez la asociación de un gen determinado con la . Los responsables del estudio consideran que estos resultados científicos, que acaban de ser publicados en la científica “”, abren nuevas vías para conocer mejor los mecanismos de la enfermedad e identificar nuevas dianas terapéuticas.

La diabetes tipo 2 es una de las enfermedades más frecuentes en la actualidad y es sabido que tiene un componente genético muy importante. El grupo de científicos dirigido por los profesores José A. Riancho y José Carlos Rodríguez Rey analizó 27 variantes del gen de la Acetil Coenzima A carboxilasa en tres cohortes o conjuntos de individuos que presentan unos criterios comunes: mujeres normales, mujeres con obesidad y mujeres con diabetes.

Los datos obtenidos indican que las personas portadoras de las variantes anómalas del gen pueden tener un riesgo de desarrollar diabetes hasta tres veces mayor que el de la población general. Este estudio de asociación se ha llevado a cabo en colaboración con científicos de la Universidad de Valencia y del Servicio de Endocrinología del Hospital Marqués de Valdecilla, bajo la dirección del profesor José A. Amado.

La Acetil Coenzima A carboxilasa es una proteína involucrada en el control de la degradación de ácidos grasos. El descubrimiento de su asociación con la diabetes 2, aparte de aumentar el conocimiento de la base genética de la enfermedad, refuerza la idea de que la degradación de los ácidos grasos está relacionada con el desarrollo de la enfermedad.

Cerca del 90 por ciento de todos los diabéticos tiene el tipo 2 -no insulinodependiente-, que generalmente se inicia después de los 40 años y afecta principalmente a personas obesas. Aunque se sabe que los factores genéticos son importantes en la susceptibilidad a la enfermedad, los factores ambientales también influyen en que ésta llegue a desarrollarse o no.