UNIVERSIDAD DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

El servicio de Urgencias del Complejo Hospitalario Universitario de Canarias (CHUC), adscrito a la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, organiza las XV Jornadas Nacionales de Toxicología Clínica que se celebrarán los días 28 y 29 de octubre en el Hotel Taburiente de Santa Cruz de Tenerife y en la que participa también la Fundación Española de Toxicología Clínica. El presidente de comité científico de estas Jornadas Nacionales es el Profesor Luis Domínguez Boada, de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

En dicho encuentro, que congregará a unos setenta especialistas y es la única reunión anual que se hace en España sobre esta disciplina médica, se tratarán temas como los retos de la toxicovigilancia en este siglo, los nuevos “animales domésticos” y su repercusión en esta ciencia, la toxicología laboral e industrial y las drogas legales e inteligentes.

“Son sustancias que se consiguen fácilmente en internet y a un precio más reducido que otras como la cocaína, pero muchas veces se desconocen sus compuestos reales y sus riesgos”, detallaba ayer el presidente del congreso y médico de Urgencias del HUC, Guillermo Burillo, para quien “este tipo de encuentros profesionales resultan clave a la hora de estar al tanto de todas las novedades que se producen en lo que a tóxicos se refiere”.

La aparición de nuevas sustancias en la red es continua, lo que hace que ni los expertos ni las propias autoridades sanitarias conozcan ni sus efectos ni sus riesgos. “Vamos por detrás de lo que sucede y difícilmente podremos hacer nada hasta que exista una regulación europea que controle mejor internet”, confirmaba ayer el presidente de comité científico, el profesor Luis Domínguez Boada de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

A juicio de este experto, “el problema no es tanto que sean drogas más baratas que el resto o incluso más accesibles, sino que se anuncien como que no tienen ninguna de las secuelas que producen el resto de sustancias. Hacen creer que son menos dañinas y no hay nada que demuestre que es así, es más, hasta dentro de diez o quince años no sabremos exactamente cuáles son los efectos que produce sobre el organismo”.