UNIVERSITAT DE VALENCIA

· Vicente Vento, del (), ha sido premiado por sus trabajos sobre la estructura de la materia

· Es el primer español en recibir esta distinción otorgada por el prestigioso centro de investigación en física, el equivalente al en los países del Este

· El premio fue creado en 1960, y lo han obtenido N.N. Bogoliubov, B. Pontecorbo, S.M. Bilenki, A.V Radyushkin, entre otros científicos de prestigio

Vicente Vento, investigador del Instituto de Física Corpuscular (), centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universitat de València, acaba de ser galardonado por el Joint Institute for Nuclear Research (JINR) de por sus trabajos en física teórica. Este es uno de los más importantes centros de investigación de la Federación Rusa, equivalente al CERN en los países del Este. Vento ha sido distinguido junto al ruso Nicolay Kochelev y al surcoreano Hee-Jung Lee.

El galardón ha sido concedido por el desarrollo de modelos que analizan la posible existencia de la llamada “materia exótica”, que difiere en su estructura de la materia ordinaria. Estos estudios sirven para comprender la teoría que gobierna su formación y qué pudo ocurrir en los instantes posteriores al origen del Universo.

El JINR ha concedido su segundo premio en la modalidad de Física Teórica al trabajo conjunto de Vento, Kochelev y Lee, que suman cerca de 20 publicaciones internacionales. Los investigadores empezaron su colaboración en los noventa en Valencia, siendo Kochelev profesor visitante y Lee becario post dotoral, centrándose en el estudio de las propiedades de la cromodinámica cuántica (QCD, por sus siglas en inglés). Esta teoría fue propuesta en los años 70 por Fritzsch, Leutwyler y Gell-Mann para comprender la estructura de la materia, en concreto cómo las partículas subatómicas se unen entre sí mediante la fuerza nuclear fuerte (una de las cuatro fuerzas de la naturaleza) para formar los núcleos que dan lugar a la materia que forma todo lo que vemos. El estudio de esta teoría ha permitido a otros científicos obtener el Nobel, siendo el más reciente el que obtuvieron Gross, Wilczek y Politzer en 2004.

Esta teoría explica no sólo cómo están formados el protón y el neutrón, sino también como se mantienen unidos formando el núcleo del átomo. Una propiedad fundamental es el llamado “confinamiento”, que establece que protones y neutrones están formados por agrupaciones de quarks unidos entre sí por otras partículas llamadas “gluones”, no pudiendo aparecer estos constituyentes aislados en la naturaleza. La materia ordinaria está formada por tres quarks. Sin embargo, según Vento, “aún no sabemos por qué los quarks tienen que agruparse de esta forma, no comprendemos cómo funciona este mecanismo de confinamiento”. Por eso, los investigadores se pusieron desarrollar modelos teóricos alternativos que producen agrupaciones de quarks y gluones distintas, que llamaron “materia exótica”.

Utilizando datos de experimentos de física de partículas a bajas energías, como los extraídos de los laboratorios CERN, DESY (Alemania), BNL, SLAC y JLAB (EE.UU.) y RCNP (Japón), ya que “la ley del confinamiento funciona a bajas energías”, los investigadores intentan estudiar estos estados exóticos de la materia con más de tres quarks y con gluones. Estos nuevos modelos servirían, según Vento, para explicar algunos fenómenos como el de la polémica observación del “pentaquark”, una partícula que estaría formada por 5 quarks en lugar de los 3 habituales. Propuesto por físicos teóricos rusos en 1997, hay diversos experimentos que refieren su detección, entre ellos el realizado por Nakano en la Universidad de Osaka (Japón) en 2003, pero no hay consenso en la comunidad científica sobre su existencia.

El estudio de esta “materia exótica” contribuye a conocer mejor la estructura de la materia bariónica (protones y neutrones), que es la que compone al fin y al cabo todo lo que nos rodea. Además, estos estados exóticos de la materia podrían haber participado en el proceso de formación de la materia instantes después del Big Bang. Es la primera vez que esta prestigiosa institución rusa, situada en las proximidades Moscú y dedicada a la investigación básica en física atómica, nuclear y de partículas, premia a un investigador español en los 50 años de existencia de estos premios.

Vicente Vento se doctoró por la Universidades de Valencia y la State University de New York, donde fue profesor asistente. Ha trabajado en el CEA (Francia) y en el CSIC en calidad de Investigador, y en la actualidad desarrolla su labor docente e investigadora en el IFIC. Su interés por la fenomenología nuclear y de partículas le ha llevado a realizar numerosas estancias prolongadas en laboratoios de todo el mundo como el CERN, CEA (Francia), Max Planck y GSI (Alemania), KIAS (Corea del Sur), JLAB y Stony Brook-BNL (EE.UU.), además del citado JINR. Mantiene proyectos de intercambio con las universidades de Perugia y Ferrara en Italia, La Plata en Argentina, Chunbuk y Chungnam en Corea del sur, y JINR en Rusia. Asimismo, es investigador participante en el Centro Nacional de Física de Partículas, Astroparticulas y Nuclear (CPAN), proyecto Consolider-Ingenio 2010.