UNIVERSIDAD DE EXTREMADURA

La del investigador Rafael Calero Bernal descubre que el reducido nivel defensivo de los extremeños podría suponer un peligro con consecuencias sobre todo para mujeres embarazadas. El trabajo propone un “Plan de Acciones de Lucha y Control de la Toxoplasmosis”

El trabajo del investigador del área de Parasitología de la Universidad de Extremadura, Rafael Calero Bernal, ha estudiado la prevalencia del parásito Toxoplasma gondii en las principales especies silvestres cinegéticas, así como en los animales domésticos de abasto, a fin de estimar las posibles fuentes de infección para los humanos.

La tesis doctoral, dirigida por los profesores de Sanidad Animal de la UEx David Reina Esojo, Eva María Frontera Carrión y Juan Enrique Pérez Martín, detecta que el 17,59% de los extremeños han entrado en contacto con el parásito. Estos datos implican un bajo nivel de anticuerpos frente al mismo, sobre todo evidenciable cuando acontecen situaciones de inmunodepresión tanto patológicas, cáncer, SIDA, etc., como fisiológicas, por ejemplo un embarazo. En otras zonas de España la tasa se sitúa entre el 25-40%.

Aunque en condiciones normales, con un sistema inmunológico competente, la toxoplasmosis no ocasiona grandes riesgos, en mujeres embarazadas puede originar abortos o malformaciones fetales, sobre todo cuando el contacto previo con el parásito fuese inexistente. En dichos casos, sobre todo cuando la infección se produce en el primer tercio de la gestación, puede dar lugar a graves consecuencias en el feto, o la invasión del mismo, con la aparición de una sintomatología neurológica u ocular tras el nacimiento.

T. gondii es un parásito formador de quistes en los tejidos (sobre todo cerebro y musculatura), que, en infecciones crónicas o latentes, puede aprovechar algún descenso de la capacidad defensiva (descenso de inmunocompetencia) para reactivarse. Paralelamente, en Extremadura se ha detectado un 3,2% de personas con infección reciente por Toxoplasma gondii.

En Extremadura

Toxoplasma gondii es uno de los parásitos más difundidos en la naturaleza, por lo que se requieren grandes esfuerzos para su prevención y control. En Extremadura, el auge del sector cinegético pone de manifiesto la necesidad de conocer el estado sanitario de las especies silvestres que conviven con la abundante cabaña ganadera explotada en régimen extensivo. “Sólo así se pueden tomar decisiones acertadas y reducir al mínimo su impacto en la ganadería y en la salud pública de los extremeños” destaca Rafael Calero.

En este estudio se ha detectado la presencia del parásito entre el 10 y el 62% de las muestras procedentes de 10 especies, cinegéticas (jabalí, ciervo, gamo, muflón, cabra montés, liebre y zorro) y ganaderas (porcino, bovino y ovino). Del mismo modo se ha descubierto gran variabilidad genética en los aislados que circulan entre los ciclos epidemiológicos silvestres y domésticos de los ecosistemas extremeños.

El jabalí y el ovino son las especies que presentan mayor nivel de parasitación. No obstante, la circulación de Toxoplasma gondii parece ser más frecuente desde los animales domésticos a los silvestres, sirviendo estos últimos como reservorios y acumuladores de cepas.

Plan de Acciones para el control de la Toxoplasmosis

El trabajo propone un Plan de Acciones para el Control de la Toxoplasmosis. Como medidas fundamentales destaca la necesidad de continuar con los análisis sanguíneos rutinarios en las mujeres embarazadas, así como la declaración oficial de los casos clínicos humanos, la Educación para la Salud sobre medidas básicas de higiene y el control del hospedador definitivo, el gato.

Rafael Calero destaca el papel de los felinos en la diseminación del parásito: “Si bien éstos expulsan el parásito mediante las heces durante un corto período, Toxoplasma tiene mucha capacidad de resistencia en el medio ambiente y puede contaminar verduras, hortalizas y pastos”. “Las personas deben, por tanto, prevenir su contagio mediante medidas de higiene básicas como el cocinado adecuado de las carnes y el lavado de frutas y verduras. Igualmente, debe realizarse un lavado concienzudo de las manos tras la realización de trabajos agrícolas y tras la manipulación de las camas de los gatos domésticos” advierte el investigador.