UNIVERSIDAD FRANCISCO DE VITORIA

El en colaboración con la Facultad de Enfermería y Fisioterapia comienza el año con una nueva Hora Newman. Con la pregunta “El sufrimiento ¿sana? se abre un coloquio donde estudiantes y profesores se plantean respuestas a preguntas que le den sentido a la vida.

“La universidad es el lugar donde se aprende a pensar y donde uno aprende a hacerse preguntas.”

El Instituto John Henry Newman de la Universidad Francisco de Vitoria invita a sus alumnos, una vez más, a la aventura del conocimiento. De esta manera, la Hora Newman desarrolla la pregunta: “El sufrimiento: ¿sana?” partiendo de una canción de Bob Dylan, “Blowin’ in the wind” (Soplando en el viento). Se trata de una canción que contiene una serie de preguntas retóricas sobre la paz, la guerra y la libertad. Parece ser que, según la canción, las respuestas están soplando en el viento, pero el padre Florencio se niega a pensar así. “Las respuestas no pueden estar en el aire.” El sufrimiento tiene que tener un porqué y en este coloquio se pretende buscar el camino para conseguir respuestas.

El coloquio estuvo apoyado también en un fragmento de la película “Pequeña Miss Sunshine” donde se hace referencia a la vida del escritor Marcel Proust y cómo sus años de sufrimiento le moldearon, le hicieron encontrar un sentido a la vida y le hicieron ser mejor persona. Según el padre Florencio, “la experiencia de Proust le hizo buscar una sabiduría, una maduración a través del sufrimiento. Proust decidió que sus años de sufrimiento fueron los mejores de su vida, porque le moldearon” ¿Quizá esté aquí la clave?

A partir de aquí los estudiantes de enfermería, fisioterapia, periodismo, derecho y profesores, todos ellos reunidos en la Sala de Grados de la UFV, comenzaron a lanzar sus preguntas, sus respuestas y a contar sus experiencias.

Durante la charla uno de los asistentes, psicólogo y profesor de la UFV dijo: “es duro ver que Dios permite el sufrimiento, pero con perspectiva se ve que tiene sentido. Hay que confiar.” Uno de los alumnos manifestó que puedes creer en Dios pero cuando te falla, ¿qué haces? Un silencio se creó en la sala, para seguidamente escuchar: “En el sufrimiento, lo que da sentido no es agarrarte a algo, sino saber que alguien te agarra a ti y te lleva de la mano.”

Según el padre Florencio, “cuando sufrimos recurrimos a algo, ya sea Dios, la familia, etc. Se necesita algo más que uno mismo”. A continuación uno de los estudiantes resaltó que “todos sufrimos igual ante el dolor. Pero el creer en algo o no, cambia la forma de afrontarlo”. “Hay que afrontar el sufrimiento como un reto para poder avanzar, no como un problema”, este fue otro de los comentarios que se escucharon en la sala.

El padre Florencio se dirigió a los estudiantes de enfermería. “En vuestro trabajo el sufrimiento ocupará un lugar constante. Es muy importante afrontarlo, buscar una respuesta”. Además añadió que “la universidad es un lugar donde se aprende a pensar, donde uno aprende a hacerse preguntas.”

La Hora Newman pretende que los alumnos se muestren interesados en los porqués que nos plantea la vida continuamente y de esta manera dejar una puerta abierta a las preguntas para crecer como personas y madurar gracias al conocimiento.