UNIVERSIDAD DE CÁDIZ

Según un trabajo presentado en el I Congreso Iberoamericano de Gestión Integrada de Áreas Litorales

Fernando Prieto presenta en Cádiz, durante el I Congreso Iberoamericano de Gestión Integrada de Áreas Litorales, un trabajo que analiza la evolución de los espacios costeros españoles desde 1987 hasta el año 2005. Trabajo que muestra el alto grado de artificialización que ha sufrido el litoral en estos años.

El trabajo, presentado por Fernando Prieto, investigador de AEVAL, es uno de los más de 300 que se presentaron desde el 25 de enero hasta el viernes 27 en el congreso celebrado en Cádiz.

Este estudio destaca el proceso acelerado e intenso de artificialización del suelo en los primeros kilómetros de litoral entre 1987 y 2005. Según el trabajo, en este periodo se han urbanizado una media de más de 2 hectáreas cada día, en los primeros 500 metros de litoral, pasando de 58.000 hectáreas a 72.000 en solo dieciocho años. “La ocupación inmediata de la primera línea del litoral tiene graves consecuencias sobre el flujo de materiales en la costa, la biodiversidad, las playas e incrementa el riesgo de temporales, tormentas, etc. Además, estos riesgos se acentuarán con el escenario previsible de cambio climático”, explica Prieto.
Las peores cifras en cuanto a esta tendencia las encontramos en el Mediterráneo donde, en la franja que abarca los primeros 500 metros de costa, encontramos un 43 por ciento de suelo artificial.

“Se observa un proceso de basculación de la población española hacia el litoral, lo que se ha denominado la litoralización de la población española. La manifestación más clara es que el 44 por ciento de la población vive en municipios costeros que apenas representan el 7 por ciento del territorio”, comenta Prieto. “De seguir las tendencias actuales, en tan solo 125 años, la superficie que ocupa esta franja estaría completamente urbanizada”, añade.

En estos años también las zonas portuarias han tenido un destacado incremento: un 29 por ciento en cuanto a superficie, repartida en 26 puertos. Prieto explica que “la política portuaria de fuerte competencia hace que todos quieran ser más grandes, lo cual hace que se encuentren sobredimensionados”. Además Prieto recuerda que “Francia solo tiene 6 grandes puertos frente a los 26 que desea tener España”.

“La franja litoral es un recurso muy atractivo, escaso (la franja de 500 metros es tan solo el 0,5% del territorio) y no renovable, en el que, desde el punto de la vista de la sostenibilidad, se deben minimizar las tasas de consumo y propiciar la reutilización del mismo”, explica Prieto. “Es necesario dejar litoral y costa para las generaciones futuras, sobre todo por ser un ecosistema tan valioso, estratégico e irreemplazable”, concluye.

El Congreso

El I Congreso Iberoamericano de Gestión Integrada de Áreas Litorales es un evento, organizado por la Universidad de Cádiz y el Grupo de Investigación en Gestión Integrada de Áreas Litorales, que cuenta con cerca de 300 conferenciantes procedentes de 20 países.

El Congreso se inauguró el miércoles 25 de enero y, durante tres días, se presentaron unos 200 trabajos relacionados con la gestión del litoral iberoamericano y sus recursos, hubo lugar para cuatro conferencias magistrales y también seis mesas redondas, en las que se debatieron temas concretos, como la gestión de playas, el patrimonio cultural costero, la gestión de las costas españolas, la gestión del medio marino y otras iniciativas de interés en Iberoamérica y España.

Una disciplina clave

La Gestión Integrada de Áreas Litorales () trata de entender las complejas interacciones que se dan en un espacio, el litoral, que, constituyendo una estrecha franja del territorio de los países costeros, acoge a más de la mitad de la población mundial. En esta pequeña porción de territorio coexisten algunos de los más valiosos y frágiles hábitats naturales con la mayor parte de grandes ciudades y actividades comerciales e industriales de nuestra sociedad. El objetivo de la es contribuir a un mejor gobierno de estos espacios de manera que se conserve la integridad de sus ecosistemas y de sus bienes y servicios.