UNIVERSIDAD DE NAVARRA

reivindicó en la Universidad de Navarra el papel del casco histórico como centro de la metrópolis por su conexión con la identidad local

Más de la mitad de la población mundial vive en y la tendencia seguirá creciendo en los próximos años, tal y como recordó el arquitecto portugués Gonçalo Byrne, quien impartió un curso en el Máster en Diseño Arquitectónico de la Universidad de Navarra. “En las últimas décadas, la economía, las actividades lúdicas y la cultura se concentran cada vez más en las , que se han convertido en territorios en los que los cascos históricos compiten con otros nuevos centros”, señaló.

En ese sentido, el arquitecto luso reivindicó el protagonismo de los primeros dentro de ese ‘policentrismo’, por la relevancia de su papel en la identidad de la metrópolis y la conexión con los habitantes, especialmente en Europa. Asimismo, insistió en la necesidad de que, como ocurre con el resto de la ciudad, sean dinámicos: “Si el casco histórico se vuelve un museo, muere. Para desarrollar su papel como ‘centro de centros’ tiene que transformarse en diálogo, en relación con el pasado; se trata de tomar la herencia que hemos recibido y añadir cosas nuevas”.

Pamplona, ejemplo de buen desarrollo urbanístico

Con respecto a la , Gonçalo Byrne señaló que “debe mejorar la calidad de vida de los ciudadanos” y alejarse del “espectáculo” que ha predominado en los últimos años. Según añadió, los arquitectos “proyectan y construyen contenedores de vida, por lo que la relación entre edificio, espacio urbano y la vida que se desarrolla en ellos es fundamental”.

Precisamente, indicó que la calidad de vida cobra especial relevancia en el contexto de la globalización, en el que consideró que la “competencia económica hace que las ciudades rivalicen entre ellas por resultar más atractivas para los habitantes y el turismo, creando trabajo, mejorando las condiciones ambientales y de convivencia, aumentando los espacios verdes… “. Para ello, recalcó la necesidad de que exista una “convergencia política con la estrategia urbana a largo plazo”.

Como ejemplo de buen desarrollo urbanístico, citó a Pamplona: “Cuando uno la sobrevuela en avión, percibe que el perímetro urbano está muy bien definido. Se distinguen los ensanches alrededor de la Ciudadela y las extensiones más recientes, que constituyen mosaicos bien delimitados. Los límites urbanos son muy precisos, y eso otorga calidad de vida. Aunque la capital seguirá creciendo, continuará renovando su interior y mejorando su espacio”.