UNIVERSIDAD DE JAÉN

Gaizka Iturbe Astuy, marinero del atunero Alakrana, que faena en las aguas de Océano Índico y que fue secuestrado por piratas somalíes en 2009, contó esta mañana en la Universidad de Jaén su experiencia, dentro de una charla coloquio, titulada ‘Crónica de un secuestro: Alakrana 2009′, y consideró que “se ha hecho justicia”.

Gaizka Iturbe explicó que dos años después del secuestro del atunero vasco “sigo como el primer día”, ya que es una experiencia “que intentaron que la olvidáramos, pero no la vamos a olvidar jamás”. Iturbe continúa trabajando en el Alakrana, “porque es nuestro medio para ganar dinero”, aunque ahora disponen de seguridad dentro del barco. “De hecho, hace mes y medio sufrimos otro ataque y, aunque nos sentimos más seguros, la tensión es tremenda a bordo, ya que esto es una guerra abierta que tienen contra todo lo que se mueva”.

Asistentes a la charla sobre el secuestro del Alakrana

A su juicio, la experiencia del secuestro del atunero Alakrana ha servido para concienciar a las autoridades sobre los riesgos de este tipo de trabajo. “Hubo un tiempo en que nos sentíamos abandonados, aunque ahora, el Gobierno redactó un tratado por el cual podemos llevar una protección. La flota española es la más numerosa en la zona y hemos conseguido que se mirara más por los españoles que están fuera de nuestro país”.

Esta conferencia se enmarcaba dentro de las actividades del Departamento de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales de la Universidad de Jaén y, más concretamente, dentro de un estudio que se está realizando sobre los aspectos jurídicos de la piratería en el “cuerno de África”.

El responsable de esta investigación y catedrático de Derecho Internacional Público de la UJA, Juan Manuel de Faramiñán, señaló que la persecución judicial de la piratería en alta mar es “muy compleja”, así como el poder evitar los asaltos a los barcos. “Afortunadamente se ha estructurado un sistema de protección, donde existe una guardia que evita el secuestro”, dijo.

Momento de la charla. Gaizka Iturbe, a la derecha

Los afectados del Alakrana no han podido obtener la indemnización que reclamaban por un delito de terrorismo, ya que este tipo de acciones están recogidas y penadas de manera diferente. Pese a ell, Gaizka Iturbe siente que se ha hecho justicia. El secuestro del buque Alakrana tuvo lugar en 2009 y se prolongó durante 47 días.

El Tribunal Supremo rebajó recientemente 36 años de cárcel a los dos piratas que secuestraron en el 2009 a los 36 marineros del barco Alakrana en aguas de Somalia, al anular la condena por 36 delitos contra la integridad moral a que fueron condenados en la Audiencia Nacional.