UNIVERSIDAD DE BARCELONA

«Hubo un tiempo en el que ciencia y exploración fueron dos partes de la misma vivencia», explica la periodista Lorena Cabeza en el en el fin del mundo. El conocimiento de los polos como exploración, una obra que recoge un itinerario por el mundo de la exploración y la investigación de las regiones polares y del cambio global mediante la experiencia directa de como el geólogo , miembro del GRC Geociencias Marinas de la UB y jefe científico de la expedición polar SVAIS, del Año Polar Internacional (IPY).

El trabajo también recuerda las históricas carreras para llegar al Polo Sur, a principios del siglo xx, y dedica varios capítulos a revisar la presencia de la ciencia española en la investigación polar (cambio climático, capa de ozono, vida extrema, biodiversidad, geología marina, etc.). En un lenguaje divulgativo, el libro relata la experiencia investigadora en latitudes polares de varios expertos, entre ellos Jerónimo López (Comité Científico para la Investigación Antártica, SCAR), Margarita Yela (Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial, INTA), Leopoldo García Sancho (Universidad Complutense de Madrid), Pedro Elosegui (Instituto de Ciencias del Espacio, ICE-CSIC), Josep Maria Gili (Instituto de Ciencias del Mar, ICM-CSIC) y Pere Masqué (UAB), entre otros.

El apartado titulado «Secretos de las profundidades» trata sobre la campaña científica SVAIS, dirigida en 2007 por el geólogo Angelo Camerlenghi, cuyo objetivo era estudiar el cambio climático natural y el relieve submarino en el estrecho de Fram -zona de contacto del agua fría del océano Ártico con la más cálida del Atlántico-desde hace unos tres millones de años hasta la desglaciación más reciente, hace entre 20.000 y 10.000 años.

A bordo del buque de investigación oceanográfica Hespérides, de la Armada española, el equipo científico cartografió más de 8.600 km2 de fondos marinos y recorrió más de 3.345 millas náuticas por el océano Ártico, en un área poco conocida y dominada en el pasado por grandes corrientes de hielo (icestreams), modeladores de los fondos marinos polares. Para Angelo Camerlenghi, que también es profesor ICREA, el Ártico es un laboratorio natural excelente para estudiar los efectos del cambio global en el planeta. «Se calcula que en el pasado estas alteraciones de los casquetes polares determinaron cambios en el nivel del mar de hasta 120 metros», asegura. Camerlenghi es el responsable de la nueva campaña científica DEGLABAR (2010-2013), que se propone estudiar los efectos del cambio global sobre los fondos oceánicos y la circulación oceánica en latitudes árticas.

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