UNIVERSIDAD PABLO DE OLAVIDE

Este estudio aborda la figura de Vicente Alanís, pintor sevillano y uno de los protagonistas de la transición de la última fase del barroco a los comienzos del academicismo en Sevilla

La publicación del investigador de la Universidad Pablo de Olavide aparece dentro de la colección Arte Hispalense

La Diputación de Sevilla ha publicado dentro de su colección Arte Hispalense el estudio “Vicente Alanís (1730-1807)” de Álvaro Cabezas García, investigador de la Universidad Pablo de Olavide. Este trabajo, surgido como resultado de la investigación realizada por el autor para su tesina, reconstruye por primera vez la vida y la obra de este destacado pintor sevillano, uno de los protagonistas de la transición de la última fase del barroco a los comienzos del academicismo en Sevilla. El volumen, que será presentado el próximo jueves 29 de febrero a las 20 horas en la Casa de la Provincia (Sevilla), recupera sobre el papel la figura de un relevante artista sevillano olvidado por los historiadores hasta bien entrado el siglo XX.

Vicente Alanís fue una de las figuras más importantes del panorama artístico hispalense a caballo de los siglos XVIII y XIX. Descendiente de una familia de pintores, desde muy joven se asocia con Pedro Tortolero para desarrollar su carrera artística. A la muerte de éste, Alanís asumirá todos los encargos pendientes y escalará las estructuras del gremio del Arte de la Pintura hasta alcanzar el puesto de alcalde. Más tarde, formará parte del grupo de artistas que levantaron la escuela de dibujo precursora de la Real Escuela de las Tres Nobles Artes, donde Alanís será Diputado durante tres décadas. En 1803 renuncia a su actividad pictórica a causa de la enfermedad y consigue que su hijo José le sustituya en los cargos que deja vacantes. Éste sólo sobrevivirá tres años a su padre, pero gracias a él la saga de los Cortés entra en la administración de la futura Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría.

Según señala Álvaro Cabezas, “Vicente Alanís es el mejor representante de la pintura del último barroco, tradicionalmente asociada al rococó de procedencia italiana y francesa”. A este artista se deben los conjuntos pictóricos sevillanos de la parroquia de San Nicolás, de la capilla sacramental de Santa Catalina, de la parroquia de San Jacinto, la policromía de importantes retablos como el mayor de la capilla de San José o los lienzos que adornaban la fachada de las Casas Consistoriales y la Puerta de Triana con motivo de la visita de Carlos IV a la ciudad de Sevilla en 1796. A través de esta publicación se reconoce la labor de este pintor, cegada por el resplandor de contemporáneos suyos como Juan de Espinal.

Álvaro Cabezas García es investigador del Área de Historia del Arte de la Universidad Pablo de Olavide. Licenciado en Historia del Arte por la Universidad de Sevilla, obtuvo el Diploma de Estudios Avanzados en la UPO con el trabajo de investigación “Vicente Alanís (1730-1807). Epílogo de la pintura barroca sevillana”, origen de la presente publicación. Entre sus líneas de investigación destaca el análisis del gusto y el conocimiento de la clientela sevillana de la segunda mitad del siglo XVIII y el primer tercio del XIX, y su consecuencia formal e ideológica en la pintura del momento. Actualmente trabaja como técnico de apoyo a la investigación en el Proyecto de Excelencia de la Junta de Andalucía “Visibilia. Red de Patrimonio Artístico Andaluz”.