UNIVERSIDAD DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

de los Laboratorios de Rendimiento Humano y Biomecánica de la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, , , Rafael Arteaga Ortiz, José Antonio Serrano Sánchez y , han publicado una investigación en la internacional especializada Journal of Sports Medicine and Physical Fitness titulada Efectos de la frecuencia de entrenamiento de sobre la condición física en niños. El propósito de este estudio es valorar si la frecuencia en la práctica del determina la condición física y la acumulación de masa grasa en niños prepúberes (hasta los 11 años, aproximadamente).

Los investigadores realizaron tests de composición corporal (Densitometría fotónica dual), de salto (SJ y CMJ, con plataforma de fuerzas), velocidad (30 m, con células fotoeléctricas) y potencia aeróbica (Test de Luc Leger) en 24 jugadores de tenis y 17 niños físicamente no activos (grupo control), con una media de edad de 10.6 años. Asimismo, los jugadores de tenis se dividieron en dos grupos (el primero, con entrenamiento 5 días a la semana, denominado TP5; el segundo, jugaban al tenis tan sólo 2 días, llamado TP2).

Los resultados demostraron que el ‘Grupo control’ que no practicaba ningún deporte registraba más grasa corporal total (23-28%), en masa en el tronco (42-43%) y en las piernas (13-19%). El consumo máximo de oxígeno relativo (VO2max) fue mayor en los grupos que practicaban deporte (TP5 15%; TP2 12%) respecto al grupo de control.

Comparado con el grupo control, TP2 y TP5 saltaron más alto en el SJ y en el CMJ (P<0.05) y corrieron más rápido en el test de 30 metros (P<0.05). El tiempo de velocidad de carrera, la altura de salto y el VO2max fueron similares en TP5 y TP2. Al ajustar las comparaciones por el porcentaje de grasa corporal y la edad, los jugadores de tenis analizados conjuntamente tenían un mayor VO2max que el grupo control, mientras que las diferencias en SJ, CMJ y 30 metros no alcanzaron significación estadística.

Como conclusiones, los investigadores determinan que jugar al tenis 2 días a la semana en edad prepuberal está asociado con una aumento de la potencia aeróbica y una reducción de la adiposidad total y regional (tronco y piernas), comparado con niños físicamente no activos. Sin embargo, jugar a tenis con una frecuencia de 5 días a la semana, tiene un efecto adicional pequeño sobre estas variables. Los jugadores de tenis obtienen un mejor rendimiento en los tests de salto y velocidad que los niños físicamente no activos, debido principalmente a que tienen menos grasa corporal.

La investigación ha sido publicada por la revista Journal of Sports Medicine and Physical Fitness, reconocida en el Journal Citation Reports. Es una de las revistas más antiguas de esta área, con un factor de impacto de 0.923 (1.308 en los últimos 5 años), ocupando la posición 45/80 en el ranking de Sport Sciences.

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