UNIVERSIDAD PABLO DE OLAVIDE

Expertos de las universidades Pablo de Olavide y de Málaga desarrollan un sistema de evaluación de la sostenibilidad en destinos turísticos que facilitará la toma de decisiones de los agentes locales

Los resultados del estudio aparecen publicados en la

Los destinos rurales ligados a los espacios naturales protegidos de la provincia de Jaén constituyen los destinos de rural de Andalucía con una actividad más sostenible, según se desprende del estudio llevado a cabo por la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, en colaboración con la Universidad de Málaga. Los resultados, publicados en la , son producto de un novedoso sistema de evaluación diseñado por los para mejorar la capacidad de toma de decisiones de los agentes locales implicados en el .

La afluencia masiva de turistas a determinados destinos ha llevado en muchos casos a la rápida degradación de los recursos naturales. Desde la esfera política, distintos países han impulsado un modelo turístico caracterizado, entre otros factores, por una sostenibilidad económica, social y ambiental en busca de una mayor competitividad a medio y largo plazo. Las acciones necesarias para definir este nuevo modelo turístico, en la práctica, deben ser formuladas por los agentes locales. Sin embargo, según datos de la Comisión Europea, en la práctica aún no se han observado cambios significativos en este sentido, debido a que “no hay ni información ni incentivos suficientes para crear prácticas más sostenibles en los destinos”, señala el equipo de expertos compuesto por los profesores Francisco Javier Blancas, Macarena Lozano y Flor María Guerrero, de la Universidad Pablo de Olavide, junto a Rafael Caballero y Mercedes González, de la Universidad de Málaga.

En este contexto, los investigadores han desarrollado una metodología de evaluación de la sostenibilidad que facilita el análisis de la situación del turismo local, de sus puntos fuertes y de sus debilidades, además de permitir realizar un análisis comparativo con la situación de los destinos o zonas turísticas alternativas. Un instrumento que busca servir para mejorar la capacidad de toma de decisiones por parte de los agentes locales, aportando información relacionada con los problemas que los gerentes de destino deben afrontar para lograr un turismo sostenible. Datos que, según el responsable del estudio Francisco Javier Blancas “tienen como objetivo ayudar a comprender mejor la transición hacia la sostenibilidad de los destinos y poder aplicar, con ello, las políticas correspondientes”.

Dividiendo el concepto de turismo sostenible en tres dimensiones (social, económica y ambiental), se propone un sistema compuesto por un total de 85 indicadores que abarcan aspectos como las comunicaciones y el transporte, la inversión, la satisfacción del turista, la calidad del alojamiento y la restauración, las tasas de ocupación, la integridad del ecosistema, el impacto visual de las instalaciones o el manejo de residuos sólidos, por mencionar algunos. Para obtener una visión global tanto del destino en sí como de los resultados de las intervenciones públicas, los investigadores obtienen indicadores sintéticos utilizando una metodología fácil de implementar y comprender por parte de los usuarios finales.

Por otra parte, los instrumentos propuestos (sistema de indicadores e indicadores sintéticos) utilizados complementariamente, permiten realizar prácticas de benchmarking, es decir, definir procesos continuos de identificación, aprendizaje e implantación de prácticas y capacidades de gestión más efectivas utilizadas por otros destinos y que pueden ayudar a mejorar los resultados obtenidos en la zona turísticas del destino que las adapte. Asimismo, la cuantificación de objetivos políticos y la visualización global de los resultados de los planes turísticos regionales son funciones para las que los instrumentos propuestos pueden resultar útiles.

Aplicación práctica

Para mostrar el potencial de su sistema, el grupo de expertos analiza en su artículo la situación del turismo rural en los doscientos setenta destinos rurales más importantes de la Comunidad Autónoma. Una oferta turística, recogen, ligada fundamentalmente a la Red de Áreas Naturales Protegidas, excluyendo las costas andaluzas, y que presenta un carácter muy heterogéneo. Haciendo uso de bases de datos públicas, los investigadores obtuvieron un ranking de los destinos en función de las fortalezas y debilidades de la sostenibilidad de su turismo rural, encontrando a las zonas turísticas rurales de la provincia de Jaén las mejor posicionadas actualmente a nivel global en este sector.

El estudio práctico apunta a que las zonas rurales más sostenibles generan altos niveles de satisfacción del turista y una demanda turística con un flujo de visitantes regular. Por otro lado, las mejores zonas rurales reciben una alta demanda turística que lleva a un mayor gasto de los turistas con importantes beneficios asociados para la población local, aunque la estancia media se debe aumentar con, por ejemplo, una mayor variedad de experiencias para el visitante.

“Aplicados a cualquier destino o sector turístico, esta herramienta va a ofrecer a las personas con capacidad de decisión las claves más importantes sobre las que tiene que incidir para mejorar su localidad”, señala el profesor Blancas. A este respecto, los investigadores señalan en su artículo que, en líneas generales, las claves para la mejora del turismo rural sostenible andaluz pasan por una promoción de servicios complementarios, la creación de empleo directo en el turismo, la gestión de los recursos energéticos de manera eficiente, la protección de áreas naturales o la promoción de una acción integral y coordinada en materia ambiental, entre otros factores.

Al margen de los resultados concretos encontrados en el estudio, la propuesta realizada por este equipo de investigación supone un paso hacia delante en la búsqueda de instrumentos de análisis que ayuden en la práctica a los agentes locales a mejorar su información. Para ello, los autores no solo definen los instrumentos sino que muestran cómo usarlos mediante ejemplos prácticos, lo que resulta fundamental para que los resultados de estas investigaciones puedan ser incorporados a los procesos de planificación reales en el sector de nuestra Comunidad.