UNIVERSIDAD DE CANTABRIA

del participan en este proyecto internacional cuyo objetivo es estudiar el Fondo Cósmico de Microondas

Se cumplen 1.000 días desde su lanzamiento y la , en la que participan investigadores del Instituto de Física de Cantabria (IFC, centro mixto Universidad de Cantabria-CSIC), presenta nuevos resultados que acercan cada vez más a los científicos al conocimiento de los orígenes del Universo. Tras casi tres años de exploración, el satélite arroja miles de datos sobre sus observaciones de la Vía Láctea y de otras galaxias, incluida la catalogación de unos 15.000 objetos e información sobre la luz emitida por las galaxias desde su formación. Y todo parece indicar que la misión de la () tiene aún mucho que enseñar.

Desde hoy y hasta el viernes, la ciudad italiana de Bolonia acoge el congreso internacional “Astrophysics from the Radio to Sub-Milimetre. Planck and other Experiments in Temperature and Polarization”, en cuyo seno se están revisando, presentando, analizando y discutiendo los datos más recientes de la misión. Estos resultados tienen un gran interés para la comunidad científica por el papel que juegan para entender y revelar la estructura cósmica.

Es el caso del descubrimiento de regiones de polvo frío en nuestra galaxia y de la existencia de un componente misterioso al que los astrónomos se refieren como the “Haze” -traducible como “la bruma” o “la neblina” -. Tal y como reconoce Jan Tauber, responsable científico de la ESA para Planck, “ambos resultados nos ofrecen una nueva visión de los procesos que ocurren en zonas de nuestra galaxia”.

POLVO DE ESTRELLAS

Los nuevos resultados incluyen también un mapa de la distribución en todo el cielo de la emisión de monóxido de carbono, que es un constituyente de las nubes de polvo que se encuentran en la Vía Láctea y otras galaxias. Compuestas principalmente de moléculas de hidrógeno, son estas nubes las que aportan la materia a partir de la cual nacen las estrellas.

En ellas, las moléculas de hidrógeno son difícilmente detectables debido a la poca radiación que emiten, y en cambio el monóxido de carbono, aunque más escaso, es fácilmente detectable, por eso los astrónomos lo utilizan para rastrear las nubes de hidrógeno. “Planck se ha convertido en un excelente detector de la distribución del monóxido de carbono. Su principal ventaja es que permite escanear todo el cielo, permitiéndonos detectar concentraciones de gas molecular incluso donde no se esperaban encontrar”, explica Jonathan Aumont, del Instituto de Astrofísica Espacial de la Universidad de París (Orsay, Francia).

En cuanto a “la neblina” detectada por Planck y proveniente de la región que rodea el centro de la galaxia, presenta hasta el momento una difícil explicación. Se parece a una forma de energía conocida como emisión sincrotrón, que es producida cuando electrones de alta energía atraviesan un campo magnético después de haber sido acelerados por la explosión de supernovas. La curiosidad radica en que la emisión sincrotón asociada a esta “neblina” presenta características diferentes a las detectadas hasta el momento en la Vía Láctea. Varias explicaciones, entre las cuales se pueden citar vientos galácticos o la aniquilación de partículas de materia oscura, han sido propuestas para explicar este hecho. No obstante, ninguna de ellas ha sido confirmada hasta el momento.

El principal objetivo de la misión Planck es estudiar la radiación cósmica del fondo en microondas ( son sus siglas en inglés), lo cual permitirá conocer la estructura que tenía el universo hace 13.700 millones de años y su proceso de evolución. Pero esto sólo puede llevarse a cabo una vez que se hayan identificado, comprendido y eliminado otras fuentes de emisión, como las ya mencionadas.

“La larga y delicada tarea de separar la radiación del CMB de las otras emisiones, nos está permitiendo arrojar nueva luz a los asuntos más candentes de la astronomía, tanto galáctica como extragaláctica. Esperamos finalizar pronto esta caracterización para ser capaces de escudriñar el CMB en detalle”, apunta el doctor Tauber. Se espera que los primeros datos cosmológicos de la misión Planck sean publicados en enero de 2013.

PARTICIPACIÓN CÁNTABRA

El proyecto Planck cuenta con una relevante participación cántabra que involucra tanto al Grupo de Cosmología Observacional e Instrumentación del IFCA como al (). Ambos equipos trabajaron en el diseño, desarrollo y calibración del (, ) de Planck, constituido por 22 receptores que permiten cartografiar el cielo a tres frecuencias diferentes: 30, 44 y 70 GHz.

El grupo del IFCA, que trabajará también en el estudio de la polarización del cielo en microondas dentro del experimento QUIJOTE (Q-U-I JOint TEnerife), coordina algunos de los proyectos científicos de la misión, como el centro de procesado de datos del LFI, ubicado en Trieste (Italia). Los científicos del centro cántabro analizan y distribuyen los datos entre los diferentes centros de investigación que forman la misión Planck. Además, el IFCA también participa en la fase de explotación científica de los datos, con especial dedicación a la separación de las distintas componentes presentes en las imágenes, emisión de fuentes compactas galácticas y extragalácticas y emisión difusa de la Vía Láctea, así como a explorar la validez de los distintos modelos cosmológicos propuestos para explicar el origen del universo.

http://sci.esa.int / www.ifca.unican.es