UNIVERSIDAD PABLO DE OLAVIDE

Un estudio de la Universidad Pablo de Olavide revela que solo el 7,5% de las empresas innovadoras oferta únicamente desarrollos propios, frente al 54% que toma ideas de otras compañías

El trabajo liderado por Ana Pérez-Luño ha sido publicado en la Journal of Business Venturing

La mitad de las empresas más innovadoras de nuestro país basa sus nuevos productos en ideas previamente desarrolladas por su competencia. A esta conclusión ha llegado un estudio liderado por Ana Pérez-Luño, profesora de la Universidad Pablo de Olavide, desarrollado sobre una base de 400 empresas de industrias como la química o la automovilística. Entre los resultados obtenidos, publicados en la Journal of Business Venturing, destaca que sólo el 7,5 por ciento de las empresas analizadas centra su negocio en la generación de innovación dentro de la propia compañía.

“En un momento en el que la vida de los productos y de los modelos de negocio es cada vez más corta, la capacidad de las firmas para renovar su oferta de mercado se ha convertido en esencial”, señala Ana Pérez-Luño. No obstante, la innovación, la apuesta por generar nuevas soluciones a las necesidades del mercado y de los consumidores, no siempre se desarrolla de igual forma. Para profundizar en ello, los investigadores han analizado las empresas españolas con más de 10 trabajadores y que hubieran lanzado al mercado al menos un producto en los últimos años. En concreto, el estudio se centra en los cinco sectores más innovadores: las compañías químicas, las de telecomunicaciones, las de instrumental médico y óptico, así como las industrias del automóvil y la de otros equipamientos de transportes.

Los resultados del estudio marcan dos perfiles distintos de innovación entre las compañías analizadas. Por un lado, se ubican aquellas empresas que adoptan la innovación. Supondrían el 53,8 por ciento del total y lanzarían nuevos productos en base a las ideas desarrolladas por la competencia. Por otro lado, están las empresas que son generadoras de innovación. Las más puras, que suponen el 7,5 por ciento, son las que únicamente renuevan su oferta con desarrollos propios de la compañía. En una situación intermedia estaría el resto de compañías, el 39,3 por ciento, que cuentan con un perfil híbrido: generan innovación pero, a la vez, toman ideas de otras empresas.

Profundizando un poco más en la generación de innovación, el equipo de investigadores ha encontrado que la proactividad y la toma de riesgos están vinculadas positivamente al número de innovaciones generadas internamente. Otro de los hallazgos señala que el carácter dinámico del entorno hace que la tendencia a asumir riesgos sea mucho más fuerte. Según los investigadores, esto puede deberse a que en determinados sectores, como el mercado de los teléfonos móviles, las preferencias de los consumidores cambian rápidamente y el riesgo de lanzar nuevos productos es, consecuentemente, mayor.

The dual nature of innovative activity: How entrepreneurial orientation influences innovation generation and adoption. Ana Pérez-Luño, Johan Wiklund, .