UNIVERSIDAD DE NAVARRA

El director de AECTIR recordó en la Universidad de Navarra que “el precio de una casa es el coste de adquisición más el del mantenimiento durante su vida útil”

“España tiene un parque de millones de viviendas que están obsoletas desde el punto de vista de la . Los ciudadanos deben ser conscientes de que el precio de la electricidad va a seguir subiendo y que con una casa eficiente obtienen más confort por menos dinero”. Así lo aseguró Rafael Royo, director de la Agencia Española Certificada en Termografía Infrarroja (AECTIR), con motivo del curso que ofreció en el Máster Oficial en Diseño y Gestión Ambiental de Edificios () de la Universidad de Navarra.

En ese sentido, el profesor de transmisión de calor, termografía infrarroja y eficiencia energética en la Universidad Politécnica de Valencia recordó que “el precio de una casa no es sólo el coste de adquisición, sino el de mantenimiento durante su vida útil”, por lo que consideró que “cualquier inversión en medidas de ahorro, como la rehabilitación, al final se amortiza”.

Precisamente, apuntó que este campo abre nuevas posibilidades de empleo tanto para los arquitectos como para los técnicos y los grupos industriales de la edificación. “Hay que desarrollar métodos de rehabilitación sencillos y fáciles de instalar pero efectivos. No se pueden plantear como algo artesanal porque esto implica un alto coste, no resulta efectivo y el resultado nunca es el óptimo”.

Termografía: detectar problemas en edificios

Rafael Royo destacó que la termografía, una técnica que utiliza la radiación infrarroja que emiten todos los cuerpos, es una herramienta muy útil para detectar problemas en los edificios y la única que no requiere hacer ensayos destructivos para revelar fallos de aislamiento, pérdidas de calor, condensaciones, fugas de agua e incluso plagas de animales.

Según explicó, comenzó a utilizarse en los años 80 en los países del norte y después se extendió al centro y al sur de Europa. “Aquí no se trata de una cuestión de ‘supervivencia’, como en Suecia o Noruega, pero no hay que despreciar que cuando más consumimos energía es en verano, para refrigeración. Con el calentamiento global, la demanda de electricidad va a aumentar, por lo que descubrir deficiencias en las viviendas servirá para ahorrar”, recalcó.

Por último, señaló que, aunque estos instrumentos estén al alcance del público, sólo los profesionales deben utilizarlos: “Se necesita formación para interpretar bien la imagen y comprender el proceso de transmisión de calor. De lo contrario, el análisis puede ser inútil o, en el peor de los casos, erróneo”. Así, puntualizó que unos mil profesionales de toda España están certificados por el (Infrared Training Center) para hacer estudios termográficos.

Durante el curso que Rafael Royo impartió en el MDGAE, los alumnos pudieron aplicar los conceptos de termografía a la edificación y realizar estudios termográficos de los distintos centros del campus de Pamplona.