El pasado 6 de marzo fue publicada la nueva Ley de en el , aprobada mediante .

La nueva normativa se extiende a los ámbitos civil y , mientras que excluye la mediación penal, de consumo, laboral y  Administraciones Públicas. Los operadores jurídicos han expresado su opinión a través de diversos medios, la cual reflejaremos a continuación junto con el parecer de fuentes consultadas por Aeade.

Por un lado, hay quien considera que se trata de algo algo positivo de cara a potenciar la mediación; mientras que otros introducen matices o incluso desaprueban determinados puntos. Entre los primeros se encuentran quienes afirman que la entrada en vigor del Real Decreto supone, sin duda alguna, un firme respaldo a esta vía de resolución de conflictos.

Por otra parte, se señala como erróneo considerar al mediador como “la pieza esencial del modelo”, puesto que dicho papel recae en las partes. Algunos critican además que no se haya fijado un número de sesiones para garantizar que el procedimiento sea, como reza el artículo 20, “[…] lo más breve posible”; si bien es verdad, en opinión de otros, que no existe problema alguno al respecto: en la Ley se recoge que serán las partes, en el acta constitutiva, las que establezcan el calendario de la mediación.

En lo que se coincide en mayor medida es en tildar de impreciso el apartado de la formación que han de recibir los mediadores y, sobre todo, en que no basta con promover leyes, sino que hace falta crear una cultura propicia para implantar la mediación.

Fuente: Asociación Europea de Arbitraje, Aeade