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Presentación en el País Vasco del proyecto Camino Ignaciano

Son palabras de Chris Lowney (EE.UU), promotor del Camino Ignaciano y experto en liderazgo empresarial, pronunciadas en la presentación en el País Vasco del proyecto Camino Ignaciano. En la rueda de prensa, celebrada en el campus donostiarra de la Universidad de Deusto, han participado, junto a Lowney, Juan José Etxeberria SJ, Superior Provincial de la Provincia de Loiola de la Compañía de Jesús, y Josep Lluís Iriberri SJ, promotor del Camino y representante de la provincia jesuítica Tarraconense (Catalunya).

Un tesoro vivo para millones de personas

El proyecto Camino Ignaciano, impulsado por la Compañía de Jesús, pretende recrear el camino que Ignacio de Loyola recorrió en 1522 desde Loiola hasta Manresa, y consolidarlo como una nueva experiencia de peregrinación. En palabras de Lowney, “si el camino de Ignacio cambió su vida y el mundo, esto puede ocurrir también hoy con los hombres y mujeres del siglo XXI”. “Las circunstancias de hoy son perfectas para recrear este Camino -añadió- y convertirlo en un tesoro vivo para millones de personas, para beneficio de sus vidas y de las regiones del Camino”. “No tenemos que crear un parque temático como Disneyland. El Camino, su significado histórico, religioso y cultural, su patrimonio natural y paisajístico están ahí”.

El Camino, que entre Loiola y Manresa discurre a lo largo de 650 kilómetros, está dividido en 27 etapas. Toda la información sobre el mismo está ya disponible en la página web www.caminoignaciano.org. Sobre su relación con el Camino de Santiago Lowney subrayó: “ambos caminos deberían tener una relación simbiótica. Por ejemplo, muchos de los que completan el Camino de Santiago buscan la “siguiente experiencia” y nosotros podemos ofrecer nuestro Camino como el siguiente paso lógico”.

Aunque el horizonte de consolidación del proyecto se sitúa en el año 2022 -fecha en la que se conmemorará el 500 aniversario del peregrinaje original de Ignacio desde Loiola a Manresa en 1522-, Lowney animó a realizar desde ya pequeñas experiencias individuales o en grupo -amigos, familias, colegios- “incluso viajes de dos o tres días” que puedan servir para generar un movimiento en torno al Camino.

Un activo para la marca Gipuzkoa y para la marca Euskadi y un proyecto de todos y para todos

Juan José Etxeberria SJ, Superior Provincial de la Provincia de Loiola de la Compañía de Jesús, por su parte, situó el objetivo del proyecto en “recuperar la peregrinación que Ignacio de Loyola realizó en 1522 y ofrecerla a los hombres y mujeres de hoy como una experiencia transformadora”. El Padre Etxeberria subrayó la original dimensión espiritual del proyecto: “constituye una inmejorable plataforma para ofrecer lo mejor que los jesuitas podemos dar a la sociedad: la espiritualidad ignaciana. Es para nosotros una forma de ayudar a las personas a ver el mundo y a sí mismos a través de la mirada de Dios, que nos llama a construir una sociedad más justa, humana y reconciliada”.

Junto a esta original dimensión espiritual, el P. Etxeberria se refirió al potencial cultural, turístico y socioeconómico del proyecto: “Somos conscientes de que el Camino Ignaciano puede ser un activo para la “marca Gipuzkoa” y para la “marca Euskadi”, y por ello queremos sumar al proyecto a todos aquellos que puedan contribuir a su éxito”. Y concluyó: “el Camino Ignaciano es un proyecto de todos y para todos”.