UNIVERSIDAD DE EXTREMADURA

Junto al carbono activado, constituyen elementos naturales y baratos que eliminan contaminantes del agua. Dos grupos de investigación de la Universidad de Extremadura aportan nuevas ventajas a su utilización

Las cenizas que producen las centrales energéticas de biomasa y carbón mineral pueden emplearse para la depuración de aguas contaminadas. El grupo de investigación de la Universidad de Extremadura de Materiales Inorgánicos con Propiedades Definidas () experimenta una nueva técnica que ofrece una importante ventaja “las cenizas pueden emplearse como tales o bien ser tratadas antes de su utilización para mejorar su capacidad adsorbente” explica Carlos Javier Durán, profesor coordinador del grupo.

El uso de cenizas procedentes de centrales energéticas facilita la eliminación de tóxicos como metales pesados (mercurio y cadmio) y colorantes.

Al igual que el tratamiento con , basta con poner la ceniza en contacto con la disolución contaminada, mediante un filtro fijo, y hacer pasar la corriente de agua.

El carbón activado

El carbón activado es el adsorbente más utilizado en tratamientos de depuración de aguas, tanto para filtros de uso doméstico como para accidentes fluviales, como ríos y pantanos, con altos niveles de contaminación por agentes químicos tóxicos.

El grupo de investigación de la UEx Adsorbentes Carbonosos/Adsorción () estudia desde hace años métodos experimentales en la preparación y caracterización de adsorbentes para eliminar contaminantes de naturaleza orgánica e inorgánica en el agua.

ACA analiza la preparación de carbono activado a partir de materias primas autóctonas y, por lo general, muy baratas como las maderas de olivo, encina, eucalipto, troncos de jara y retama, trocos de vid o huesos de cereza.

Vicente Gómez Serrano, coordinador del grupo, señala que el carbón activado posee un “elevado grado de desarrollo del área superficial y porosidad, propiedades que le confieren una alta capacidad para adsorber gases, vapores y solutos en disolución”. Añade Gómez que “la principal ventaja de esta fórmula de descontaminación basada en el empleo del carbono activado es su fácil preparación y regeneración a un bajo coste, además de ser un adsorbente muy versátil y químicamente estable”. “Su uso no contribuye en absoluto a contaminar el medio” concluye.

Gracias a los grandes beneficios, la industria enológica, por ejemplo, utiliza grandes cantidades de carbono activado, sobre todo en el control del color del vino.

En los últimos años, las investigaciones se han orientado hacia el futuro aprovechamiento de materiales de deshecho tan abundantes como el plástico de las botellas de agua, las gomas de neumáticos fuera de uso y otros residuos de origen industrial para preparar adsorbentes carbonosos.

Esta investigación se enmarca dentro de la iniciativa del Campus de Excelencia Internacional HIDRANATURA, sobre Gestión Eficiente de Recursos Hidronaturales. HIDRANATURA aspira a situar a la Universidad de Extremadura entre las mejores universidades de Europa en el plazo de cinco años. Este tipo de estudios contribuye a la consolidación de una investigación científica excelente y multidisciplinar en el ámbito del agua dulce y crea alianzas estratégicas para conseguir la excelencia y relevancia internacional.