UNIVERSIDAD DE NAVARRA

Según , profesor de la Universidad de Navarra, el Papa “reclama justicia, diálogo y libertades fundamentales para ‘todos los cubanos'”

“La primera conclusión del viaje de a es que la católica aumenta su presencia pública y refuerza su papel mediador en una hipotética transición. Si el país quiere avanzar no puede seguir atascado en el marxismo y en ese paso ‘al mañana’, los cubanos contarán siempre con la ayuda de ”. Así lo indicó Ignacio Uría, profesor de la Universidad de Navarra y ganador del Premio internacional Jovellanos de Historia por el libro y revolución en Cuba.

Asimismo, señaló que los tres días del viaje han mostrado que “la dictadura necesita a la Iglesia mucho más que esta a la dictadura. Lo demuestra el empeño de Fidel Castro en saludar al Papa y fotografiarse con él”.
Por otro lado, el profesor Uría recordó las palabras del Santo Padre en Santiago de Cuba, capital espiritual de la Isla: “Insistió en que la esencia del cristianismo es perdonar y ser perdonado. Allí rezó por los presos y las familias y recalcó que la Iglesia católica no es un partido ni un poder”.

Falta de libertad religiosa

Con respecto a las palabras de Benedicto XVI en La Habana, enfatizó “su contundencia contra el embargo norteamericano y la falta de libertad religiosa, que es mucho más que la actual libertad de culto. Necesita, por ejemplo, de la libertad de enseñanza (colegios católicos y también de otras confesiones, un derecho que la Revolución niega desde hace medio siglo) y también libertad de expresión, tanto para manifestarse en la calle como para disentir sin violencia”.

“El régimen cubano, por su parte, ha demostrado dos cosas: su control absoluto de la población y su nerviosismo. En especial con la orden de acudir a las misas pontificias, pero también con el centenar largo de opositores detenidos por intentar acudir a las eucaristías, muchos de ellos, incluso, invitados expresamente por los obispados”, recalcó el experto de la Universidad de Navarra.

Por último, añadió que Benedicto XVI “sí hace ‘política’, pero la política de la Caridad, que es lo que une al pueblo cubano. Una política que reclama justicia, diálogo y libertades fundamentales para ‘todos los cubanos’, también los del exilio”.