UNIVERSIDAD DE ALICANTE

En China, cuando un niño nace con orejas prominentes se considera una señal de buena suerte. No ocurre lo mismo en occidente, donde afecta a un 5% de la población y donde muchos niños soportan burlas y comentarios de compañeros de colegio por su causa, generando importantes problemas psicosociales. Y, hasta el momento, la única solución a este problema era la otoplastia, una intervención realizada frecuentemente en cualquier unidad de cirugía plástica; sin embargo, la intervención no se aconseja a menores de 18 años, el número de resultados no satisfactorios y complicaciones debidas a la intervención es significativo, la recuperación es lenta y molesta y, se necesitan de varios cuidados preoperatorios y postoperatorios, que de no llevarse a cabo, pueden suponer importantes complicaciones.

Precisamente, con el objetivo de solucionar este problema y sin recurrir a la cirugía, surge la unión entre la empresa extremeña DisRas S.L., y el grupo de investigación de Adhesión y Adhesivos de la Universidad de Alicante, dirigido por el profesor .

DisRas, firma extremeña surge como respuesta a la preocupación por un problema del que padece una parte de la población, sobre todo compuesta por niños, la orejas despegadas o de soplillo y, para ello decide crea un corrector estético, que consiste en una prótesis de silicona transparente y prácticamente invisible, que se coloca en la parte superior de la oreja fijándose a través de adhesivos a la cabeza y a la oreja. Pero durante el desarrollo de este producto, explica el profesor José Miguel Martín, “se plantea un problema importante en el prototipo, ya que el adhesivo, diseñado inicialmente para la prótesis, se desprende fácilmente tras ser implantado”.

La firma extremeña, se pone en contacto a través del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI) con José Miguel Martín, que cuenta con un equipo de expertos en Adhesión y Adhesivos, el único que existe en toda España, estableciéndose de esta forma una colaboración entre universidad y empresa.

José Miguel Martín y el investigador José Antonio Jofre, diseñan un adhesivo hipoalergénico para que no se desprenda de la prótesis de silicona. Lo primero que hacen, es medir la fuerza del adhesivo con una máquina que aplica la fuerza necesaria y, para ello, utilizan piel de cerdo fresco como modelo de laboratorio de piel humana, al que aplican un novedoso sistema de limpieza desarrollado por ellos mismos. Adhieren la piel de cerdo, mediante lo que se llama un Primer, sustancia con la que se prepara una superficie antes de aplicar un adhesivo, para incrementar la adhesión. El Primer, explica José Miguel Martín, “activa la superficie inertes que no se pueden pegar transformándolas en superficies pegables” y, “el resultado fue que la fuerza del adhesivo era superior a la de la prótesis”, indica José Antonio Jofre, encontrando así la solución al problema y, dando lugar a un producto único en el mercado español e internacional.

La tecnología desarrollada gracias a la unión entre la firma extremeña y la investigación desarrollada en la Universidad de Alicante, cuenta con innumerables ventajas, tales como, la corrección estética, debido a su fácil utilización y a su efecto invisible. Preventiva, ya que mediante su uso a edad temprana actúa como método preventivo manteniendo la oreja en la posición correcta. Suele ocurrir que los niños, debido a malas posiciones de las orejas fundamentalmente al dormir, puedan adquirir forma de orejas de soplillo. De corrección activa en aquellos casos donde se detecte esta malformación antes de los 7 años, en este caso, es necesario mantener un tratamiento de forma permanente, apreciando las primeras mejoras a partir de los 6 meses y, por último, es una alternativa a la intervención quirúrgica, disponiendo de sus mismos efectos desde el primer uso, sin efectos secundarios. En aquellos casos en los que debido a la edad o condiciones del cartílago de la oreja no sea posible corregir definitivamente dicha malformación, su uso será muy apropiado como retraso de una intervención quirúrgica hasta la edad recomendada por los médicos. Sabemos, indica José Miguel Martín, “que hay cirujanos que no recomiendan la operación de otoplastia hasta los 18 años” pero se ven en la necesidad de someter a los niños a la operación debido a la insistencia de los padres por el problema psicológico que les supone a los niños la burla de sus compañeros.

No es éste el primer proyecto que el Laboratorio de Adhesión y Adhesivos de la Universidad de Alicante desarrolla en el campo médico-sanitario, ya que desde hace algunos años, en colaboración con varias empresas, desarrolla adhesivos como alternativa a las suturas en el cierre de heridas por accidente o quirúrgicas. Además, actualmente participan en un proyecto denominado Disc Regeneration, financiado por la Comisión Europea a través del VII Programa Marco y coordinado por el Consejo Nacional de Investigaciones de Italia, donde el grupo de investigación está desarrollando un sellante adecuado para una nueva cirugía no invasiva que permita regenerar discos vertebrales paliando o solucionando los problemas actuales de las hernias discales. El Laboratorio de Adhesión y Adhesivos de la Universidad de Alicante es un pequeño grupo de investigación pero que desarrolla tecnologías grandes que son referencia a nivel nacional e internacional.