UNIVERSIDAD DE GRANADA

Un estudio realizado en la Universidad de Granada demuestra, además, que tener un alto nivel de estudios y estar trabajando son otros factores que protegen frente a las

La renta per cápita y el bienestar per cápita de la región de residencia son factores protectores para la

Tener un alto nivel socioeconómico influye positivamente en la salud de las personas. Además, estar casado, tener un alto nivel de estudios y estar trabajando son otros factores que protegen frente a las enfermedades. La renta per cápita y el bienestar per cápita de los individuos de una región actúan como factores protectores de las enfermedades crónicas.

Éstas son algunas de las conclusiones de una investigación pionera realizada en la Universidad de Granada por Kristina Karlsdotter, del Departamento de Economía Aplicada, y dirigida por José Jesús Martín Martín y María del Puerto López del Amo González. Su trabajo también pone de manifiesto los potenciales efectos a largo plazo que tienen las desigualdades de renta a nivel regional sobre la salud de los individuos, y la importancia del entorno familiar para estudiar las desigualdades sociales en salud.

Para llevar a cabo esta investigación, sus autores emplearon los datos de dos encuestas: la Encuesta de Condiciones de Vida del año 2007, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y la Base de Datos Longitudinal de la Población Andaluza del año 2001, elaborada por el Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España.

A mayor nivel de renta, mejor valoración de la salud

Los investigadores de la Universidad de Granada han determinado que la renta individual de una persona “se asocia positivamente con su estado de salud”. Igualmente, el nivel educativo está estadísticamente asociado a la salud: a mayor nivel educativo, mejor salud. Este resultado es cierto para diferentes variables de salud utilizadas (salud autopercibida -la percepción que un individuo tiene de su propio estado de salud-, la enfermedad crónica y el riesgo de tener una pensión de invalidez o de incapacidad permanente).

Asimismo, los resultados de esta tesis ponen de manifiesto la importancia de la familia para explicar las variaciones individuales en el estado de salud de una persona; así, más del 30% de la variación del estado de salud a nivel individual se debe al entorno familiar.

El capital social es otro factor protector frente a la mala salud, pero sólo en el caso de las mujeres.

Diseño de políticas

A juicio de sus autores, los resultados de esta investigación “son directamente relevantes para el diseño de políticas destinadas a reducir las desigualdades en salud en España. La combinación del análisis de la importancia del contexto (la Comunidad Autónoma, la provincia, el municipio, el barrio y la familia) para la salud de los individuos y del análisis de la relación entre la desigualdad de renta, el capital social y la privación es muy novedosa, y ayudaría a desarrollar políticas destinadas a reducir las desigualdades en salud basadas en la mejor evidencia empírica posible”.

Este trabajo es el primero realizado en España que contrasta la relación existente entre la renta individual, la desigualdad de renta, el capital social regional y la salud de las personas residentes en España. También es pionero en analizar la relevancia del contexto para explicar las diferencias en salud a nivel individual. Por último, es el primer estudio que analiza las diferencias socioeconómicas y geográficas en la pensión de invalidez y de incapacidad permanente en Andalucía.

Referencias bibliográficas:

Karlsdotter, K; Martín Martín, JJ; López del Amo González, MP (2012). Multilevel analysis of income, income inequalities and health in Spain. Social Science and Medicine. 2012. Disponible online en: http://dx.doi.org/10.1016/j.socscimed.2011.12.020

Karlsdotter, K; Martín Martín, JJ; López del Amo González, MP (2011). Influencia de la renta, la educación, la desigualdad de renta y el capital social en la salud de los mayores de 65 años en España en 2007. Gaceta Sanitaria. 2011. doi:10.1016/j.gaceta.2011.10.003

En la imagen, la investigadora de la Universidad de Granada Kristina Karlsdotter.