UNIVERSIDAD PABLO DE OLAVIDE

El presidente de la , , afirma que dicha entidad atendió el año pasado un total de 711 casos de

El 92 por ciento de los conflictos sometidos a mediación culmina en un acuerdo entre las partes, sin necesidad de recurrir a los tribunales de justicia, según datos aportados por Javier Alés, profesor de la Universidad Pablo de Olavide y presidente de la Asociación Andaluza de Mediación Familiar () y Juan Diego Mata, también profesor de la UPO y mediador familiar. Y es que la mediación se está convirtiendo, cada vez más, en un recurso eficaz para la resolución extrajudicial de conflictos. Los profesores han realizado estas declaraciones durante el transcurso del “Taller sobre mediación: Desaprender para aprender, X edición”, que se está realizando en los cursos de verano del Centro de la Universidad Pablo de Olavide en Carmona.

La mediación es un proceso de resolución de conflictos, donde el mediador adopta una posición imparcial y de ayuda, facilitando a las partes a que ellas mismas gestionen sus conflictos, a través del diálogo y la comunicación, llegándose a acuerdos satisfactorios que contemplen las necesidades de las partes, partiéndose de una visión positiva y funcional del conflicto.

“El verdadero éxito del mediador es que consiga que las personas dediquen tiempo a resolver sus problemas, gestionando las circunstancias del conflicto”, asegura Juan Diego Mata. Por su parte, Javier Alés asegura que las personas que se someten a mediación, por lo general, llegan con una serie de cargas personales, emocionales, laborales, etc., de las que tienen que aprender a liberarse para empezar de nuevo.
El presidente de los mediadores andaluces ha explicado que su asociación atendió el año pasado un total de 711 casos de mediación. Aunque en un principio AMEFA atendía mayoritariamente temas familiares, como separaciones, divorcios, nulidades, asuntos económicos… cada vez existen más problemas relacionados con el cuidado de las personas mayores o el de los adolescentes en conflicto, según Alés. Por otra parte, los temas de empresas familiares cada vez son más crecientes en el sector, debido a que son entidades que están sufriendo especialmente el impacto de la crisis económica.

La mediación penal, conocida como ‘justicia restaurativa’, que favorece la posibilidad de encuentro entre la víctima y el agresor, es otro de los casos que se están tratando desde la asociación. Por otro lado, “los recursos humanos de las grandes empresas cada vez demandan más los servicios de mediación, ya que permite resolver los problemas de forma efectiva. Una empresa como Coca-Cola o El Corte Ingles, con miles de trabajadores, constituyen un pueblo, con sus conflictos y sus problemas”, sostiene el presidente. También hay lugar para los clásicos, como los proyectos de mediación en centros educativos, asociaciones de vecinos, etc.

“En estos momentos, la Administración reconoce que no puede resolver todos los problemas porque carece de herramientas, al tiempo que admite la importancia de la mediación”, sostiene Juan Diego Matas. Precisamente, el pasado 6 de julio se aprobó la Ley 5/2012 de Mediación en asuntos civiles y mercantiles, que sienta las bases de la mediación. Según Javier Alés, “esta ley refleja lo que ha sido nuestro trabajo durante mucho tiempo. Y es que, para poder establecer un sistema de justicia de calidad, reconoce que tiene que existir la mediación”, ha concluido.