UNIVERSITAT JAUME I

Francesc Pérez i Moragón, editor del Instituto Interuniversitario de Filología Valenciana de la Universitat de València, ha sido el encargado de inaugurar el curso de verano de la Universitat Jaume I “A l’entorn de les Normes de Castelló: ambient, context cultural i repercussions” con una ponencia en la que ha abordado el contexto histórico de Les Normes de Castelló.

Pérez i Moragón ha destacado la importancia que tuvo “el ambiente político del momento en la redacción de Les Normes de Castelló, un documento trascendental que es uno de los más decisivos de nuestra historia contemporánea” y ha indicado que en otra época histórica, este documento quizá no hubiera tenido una adhesión tan significativa y plural por parte de tantas personas, “que no lo habría firmado o no lo habrían hecho sin discusión ni controversia”. Por ello, en opinión de este especialista en filología valenciana, Les Normes de Castelló son el efecto de una confluencia ocasional de dos factores: por una parte, la relativa madurez conseguida por el valencianismo en los años anteriores, en la década de los 20, tanto en el ámbito literario y cultural como político; y por otra parte, la ocasión histórica que supuso la República para las aspiraciones de rehacer el Estado español sobre unas bases más justas y con el establecimiento de regimenes autonómicos.

Pérez i Moragón ha explicado, a grandes rasgos, el contexto político de esa época indicando que las fuerzas predominantes en el panorama político entre el 1931 y 1936 eran partidos estatales que tenían una sucursal en cada una de las provincias del País Valencià. Estos partidos no tenían sensibilidad hacia la lengua ni eran partidarios de un régimen autonómico, por lo que las únicas organizaciones políticas declaradamente favorables a lengua catalana en todos los ámbitos eran las valencianistas, asociaciones claramente minoritarias pero que tuvieron un papel importante a la hora de impulsar la creación de algunas publicaciones periódicas, incluyendo las que se comenzaron a editar en la dictadura de Primo de Rivera, como Pàtria Nova, Taula de lletres valencianes, Avant, Cultura Valenciana, Camí, La República de les lletres o El País Valencià.

El filólogo ha indicado que, a partir de la proclamación de la República en 1931 se vivió un auge de la política valencianista, que se dividió en tres familias políticas diferentes que no por ello dejaron de tener momentos de contacto y colaboración: la derecha católica (Acció Valenciana), el centro (Unión Valencianista) y la izquierda (Agrupació Valencianista Republicana). De esta época Pérez i Moragón ha destacado dos hitos: la creación en el año 35, por impulso de Gaetà Huguet, de la institución Proa, que supuso un importante punto de confluencia de gente de derechas, centro e izquierda que defendían los ideales nacionalistas valencianos; y ya en plena Guerra Civil, la puesta en marcha, en 1937, del Instituto de Estudios Valencianos, iniciativa que se vio quebrada e 1938.

Como conclusión, el ponente ha asegurado que los dos principales activos conseguidos durante la guerra para la normalización lingüística y el desarrollo de un proceso normativizador fueron el precario pero prometedor Instituto de Estudios Valencianos y la introducción oficial de los estudios de valenciano en algunos centros docentes por parte del Ministerio de Instrucción Pública, entonces en manos del Partido Comunista.