UNIVERSIDAD PABLO DE OLAVIDE

El catedrático de Ciencia Política y de la Administración de la Universidad Autónoma de Barcelona considera que el nivel de conflicto social aumentará porque los ciudadanos no ven salida a la crisis

El catedrático de Ciencia Política y de la Administración de la Universidad Autónoma de Barcelona, , ha asegurado con respecto a los nuevos recortes anunciados hoy por el Ejecutivo de Mariano Rajoy, que el Gobierno ha perdido el control de la situación y sólo está a expensas de lo que le digan desde fuera.

“Lo peor de todo es que la idea que se transmite es que los derechos ya no son tales, sino que quedan condicionados a que existan recursos presupuestarios. Sin embargo, un derecho no puede estar condicionado a que existan recursos, si es un derecho es un derecho y punto, si no estamos hablando de subvención o prestación. Con lo cual, lo que está quedando en cuestión es todo el Estado de Derecho”.

El catedrático ha realizado estas declaraciones durante el transcurso del seminario de verano de la Universidad Pablo de Olavide en Carmona. ‘Pensar los gobiernos locales en el actual estado autonómico’. Asimismo, ha afirmado que en los seis meses del Gobierno de Rajoy se han realizado una serie de recortes que nos dicen que son muy necesarios y que constituyen un sacrificio que tiene que hacerse para poder salir de la grave crisis económica en la que estamos. “Sin embargo, al cabo de unas semanas, volvemos a estar en lo mismo. Esto genera una amplia sensación de desconfianza, enfado y de incredulidad total de la gente con respecto a lo que el Ejecutivo hace. Constantemente van haciendo lo contrario de lo que decían que no harían hace una semana. Por ejemplo, decían que iban a instaurar la amnistía fiscal para no aumentar el IVA, pero han hecho las dos cosas. Dijeron que no tocarían el subsidio del paro, y lo han hecho. Ahora han afirmado que no tocarán las pensiones, pero me imagino que los pensionistas estarán pensando que cada vez que dicen que no harán una cosa, están a punto de hacerla”, según palabras del catedrático.

Con respecto a la reacción de los ciudadanos ante los recortes, Subirats ha declarado que a medida que vaya teniéndose la sensación de que no hay salida y que el Gobierno no controla, el nivel de enfado de la gente aumentará, al igual que la respuesta ciudadana. En su opinión, durante estos meses, la gente le ha dado cierto margen esperando a ver qué pasada. También ha apuntado que hay que tener en cuenta que existen muchas personas endeudadas, por lo tanto, tienen miedo porque constantemente están pensando si podrán pagar o no la hipoteca. Pero en el futuro, viendo que no hay salida, el nivel de conflicto va a aumentar y, por lo tanto, vaticina que irá a peor.

Para luchar contra este tipo de recortes, cree que los ciudadanos deben organizarse y buscar alternativas políticas y ciudadanas. “Los políticos aumentan día tras día el grado de descrédito entre la población. Sin embargo, en otras partes de Europa, como en Italia, están apareciendo listas cívicas de personas que se organizan al margen de los partidos. De hecho existe ya alguna experiencia en nuestro país. Por ejemplo, ayer el juez admitió a trámite la querella que presentó el movimiento 15M para procesar a Rato, denuncia que ha sido financiada colectivamente. Sin embargo, tanto el PP como el PSOE estaban muy tímidos al respecto, lo que ha provocado que incluso el PP haya aceptado que la gente de Bankia tenga que ir al Congreso. Cuando la gente se moviliza, pasan cosas. Por lo tanto, nuestra función como ciudadanos es movilizarnos”, ha opinado Joan Subirats.

Por último, el profesor considera muy importante que los políticos cumplan lo que prometieron en campaña electoral. De hecho, a su entender, las elecciones son un contrato implícito. “Si digo que voy a hacer tal cosa y te pido la confianza a través del voto y luego, cuando me has dado votado, hago lo que quiero con el voto, no tiene ningún sentido. Es obvio que tiene que haber algún tipo de mecanismo de control y de recuperación de la confianza, de decir que cuando hagan lo contrario de lo que han dicho, podamos recordarles a los políticos que ése no era el trato”, sostiene Subirats. Asimismo, ha afirmado que en algunos estados de EE.UU. disponen del ‘recall’, un sistema a través del cual si entre el 10 y el 15 por ciento de los ciudadanos considera que el político no ha cumplido lo que dijo que haría, pueden coger firmas para repetir las elecciones. “Este mecanismo aquí no existe y estamos acostumbrados a que los políticos se conviertan en pinochos, que les vayan creciendo la nariz porque siempre dicen mentiras”, ha concluido.