UNIVERSIDAD DE CANTABRIA

El profesor de la Universidad de Oviedo ha participado en el curso de verano de la Universidad de Cantabria “Alteraciones de la : un enfoque multidisciplinar”, que se celebra esta semana en Torrelavega

Además de predisposiciones genéticas, la sobreexigencia del ambiente es un factor importante en el desarrollo de la tartamudez, pues según ha explicado esta mañana en Torrelavega el psicólogo y profesor de la Universidad de Oviedo Eliseo Díez Itza “hay más tartamudos en sociedades más avanzadas y competitivas”. Díez Itza ha participado en el curso de la verano de la Universidad de Cantabria (UC) “Alteraciones de la comunicación: un enfoque multidisciplinar”.

Sin embargo, la tartamudez sigue siendo “una gran desconocida” ya que no se han producido tantos avances como en otras áreas de la logopedia. “Más que en técnicas, estamos avanzando en la forma de entender la tartamudez”, ha explicado Díez Itza. Asimismo el profesor de Psicología Evolutiva y de la Educación ha defendido que la tartamudez no sólo depende de la persona sino de los interlocutores, ya que “el tartamudo únicamente tartamudea cuando tiene que comunicarse con los demás, y no cuando está solo”.

La ponencia que ha dado Eliseo Díez es la primera las sesiones del curso “Anteraciones de la comunicación: un enfoque multidisciplinar”, que ofrecerá durante toda esta semana la Universidad de Cantabria y que se destina especialmente a profesionales del ámbito sanitario y educativo.

El psicólogo ha destacado la importancia de la coordinación entre las personas que integran el entorno que rodea a un niño tartamudo. “Es necesario -ha afirmado- coordinar las formas de dirigirse al niño para facilitar su comunicación y no interrumpirla”.

Generalmente son los padres los primeros en detectar el problema del habla, por eso recomienda Díez Itza que consulten “inmediatamente” a un especialista en lugar de darle al niño otras ayudas “que pueden agravar o incluso inducir el problema”, a pesar de hacerlo, ha añadido, “con la mejor intención”.

Cuando los niños comienzan a hablar, ha explicado el ponente, lo más importante son “las cosas que cuentan y no cómo las cuentan”. A veces los padres y profesores “se fijan mucho en la forma” y esto puede generar patrones de habla como la tartamudez.

“El discurso del rey”

Eliseo Díez ha recordado el enorme eco que ha tenido “El discurso del rey”, película triunfadora de los Oscar de 2010, por alzarse con los premios en la categoría de Mejor Película, Mejor Actor y Mejor Guión, y en la que se relata la historia del rey Jorge VI de Inglaterra, que padecía tartamudez.

Su repercusión, ha expresado el psicólogo, ha provocado un cambio en la visión que se tiene sobre la tartamudez. La película ha puesto de manifiesto que una persona tartamuda puede liderar un grupo, o un pueblo, como ocurrió con el monarca inglés que protagoniza la película.

“Históricamente los tartamudos han sido objeto de burla y ahora se está empezando a dignificar su figura”, ha manifestado Díez Itza, para quien, al tratarse de un problema de comunicación, se están dando cambios en la sociedad y no únicamente en los tratamientos y en los sujetos.