UNIVERSIDAD DE CANTABRIA

El director del coro “El León de Oro” de Luanco (Asturias), Marco Antonio García de Paz, imparte, junto a Elena Roso Valiña y Esteban Sanz Vélez, el Curso de Verano de la Universidad de Cantabria “” en la sede de Noja

“Un director coral tiene que tener un gesto bien definido para poder expresar lo que pone en la partitura y transmitírselo a sus cantores”, ha afirmado hoy en Noja Marco Antonio García de Paz, director del coro “El León de Oro” de Luanco (Asturias), a lo que ha añadido que “un buen gesto tiene que ser ordenado, proporcionado, que marque muy bien los compases, expresar los matices”.

García de Paz imparte, junto a Elena Roso Valiña, directora del coro “Los Peques del León de Oro”, también de Luanco, y Esteban Sanz Vélez, director del “”, el curso de verano de la Universidad de Cantabria “Dirección coral”, en el que ofrecen a los alumnos ejercicios vocales y corporales, instrucciones sobre cómo interpretar una partitura, así como la formación gestual de un director coral.

“Ser director coral, a priori, puede parecer que es sólo ser un músico pero luego, además, se tiene que ser organizador, dinamizador, empresario… Hoy en día, para sacar un coro adelante tienes que tener mucha inteligencia, no solamente dedicarte a la música”, ha explicado García de Paz.

Durante estos días, los profesores brindan a sus alumnos consejos de la experiencia que han adquirido sobre cómo tratar a los coristas, cómo dirigirles, qué repertorio darles, a qué públicos cantar o dónde. “El repertorio es algo muy difícil de escoger, es importante conocer al coro que tienes, el tipo de concierto que vas a ofrecer y a quién va dirigido”, ha advertido García de Paz. “Sobre todo, saber qué nivel de dificultad le puedes exigir a tus cantores, porque muchos directores se estrellan por poner cosas que les gustan a ellos pero no son adecuadas para su coro”, ha continuado señalando el director.

Coros infantiles y juveniles

Por su parte, Elena Roso Valiña aporta las claves para dirigir un coro infantil y juvenil. “El trabajo con los niños consiste en buscar que el grupo se una mediante la música, despertar una afición seria al respecto, que no lo tomen como una mera actividad extraescolar”, ha asegurado Roso. Además, ha señalado la importancia de “buscar algún tipo de iniciativa que los enganche”, y ha aconsejado añadir movimiento a las obras y buscar temas que les interesen y atraigan.

Elena Roso también instruye a los asistentes sobre los trabajos corporales y vocales que se deben practicar, ya que “son calentamiento que todos deben hacer antes de comenzar a cantar”.

Durante estos cuatro días, los profesores del curso de “Dirección coral” también proponen a los alumnos una serie de ejercicios para que pongan en práctica todos los conocimientos adquiridos. Uno de ellos consiste en dirigir a un coro piloto formado por los asistentes; así, la batuta de mando va pasando de unos a otros y todos tienen la oportunidad de enfrentarse a una situación real.

Al curso “Dirección Coral”, organizado por la Universidad de Cantabria en su programación estival, asisten 30 alumnos de diversos perfiles. Según ha apuntado Marco Antonio García de Paz, “hay profesores de colegios e institutos, cantores que quieren dar el paso a dirigir y directores en activo que quieren reciclarse”.