UNIVERSIDAD DE NAVARRA

13 años después de recibir el Premio Brajnovic de la Universidad de Navarra, el productor pronunció una clase magistral en la Facultad de Comunicación

“No se puede construir la confianza de un país a base de recortes presupuestarios en las cuentas de cultura y educación”, afirmó en la Universidad de Navarra David Puttnam, productor y artífice del resurgir del cine británico de los años ochenta con títulos emblemáticos como Carros de fuego, Los gritos del silencio o La misión. Puttnam, que en 1999 recibió el Premio Brajnovic que otorga la Facultad de Comunicación, regresó al centro académico para impartir una clase magistral sobre “Cine y memoria: de dónde surgen las ideas”.

Desde que fuera nombrado Lord de Inglaterra en 1997, Puttnam ha estado firmemente comprometido con la política pública en el ámbito de la educación, el medio ambiente y las industrias creativas y de comunicación. “La cultura es a fin de cuentas una pequeña parte presupuestaria, no una suma masiva. Sin embargo, recortarla tiene consecuencias devastadoras. La confianza de un país es precisamente su cultura; es su referente, y España es un referente cultural para Europa, parte de su memoria”.

En su clase magistral, en un aula repleta de alumnos y profesores de la Facultad de Comunicación, el conocido productor recorrió parte de su filmografía, desvelando los secretos de la inspiración que le llevó a conseguir a lo largo de su carrera 10 Oscars, 25 premios BAFTA (los “Goya” británicos) y la Palma de Oro en Cannes: desde los recuerdos de instantes de la infancia y la época escolar, a una pequeña historia leída en una página perdida de un periódico, pasando por las imágenes de un documental sobre los Juegos Olímpicos de Tokyo 1964 o una escuadra de bombarderos despegando rumbo a una misión a vida o muerte en la Segunda Guerra Mundial.

Falta de compromiso

En su discurso, alternó las imágenes e historias que le iluminaron. Evocó secuencias e iconos visuales de sus creaciones, animando a los estudiantes, futuros narradores de grandes historias, “a no olvidar y a atesorar los recuerdos como fuente inagotable de ideas para personajes, secuencias e incluso películas enteras”.

También les alentó “a creer en sus propias corazonadas, reconocer las ideas que hay en ellas en todo su valor y enfrentar el reto de luchar por que lleguen al mayor público posible, para cambiar el mundo”.

Ante la falta de buenas películas en el mercado actual y el clima de pesimismo debido a la recesión, Puttnam señaló que “quién sabe si vivimos un tiempo en el que nos enfrentamos a una memoria en extinción o tal vez es que la gente no es feliz con sus recuerdos. Hoy día hay 3 o 4 películas buenas al año, cuando antes eran 20 y deberían seguir siendo 20. Falta contenido. Quizás el problema radica en la falta de compromiso por algo más, más grande, más allá, sea lo que sea”, lamentó. “El mundo en el que nací, soy un blitz baby -señaló haciendo referencia al hecho de haber nacido en plena Segunda Guerra Mundial- era un mundo en el que se vivía intensamente la solidaridad: la gente confiaba en los demás y el apoyo de los unos en los otros era clave para subsistir. Quizá ahí esté el camino”.