UNIVERSIDAD DE BARCELONA

Los resultados del proyecto de investigación europeo Genderace, coordinado por la Unidad de Investigación Social Europea de la UB, son uno de los elementos de la sentencia del en la que se condena al Estado español a indemnizar a una mujer de origen nigeriano por no haber investigado como era las alegaciones que ella había presentado por malos tratos y discriminación.

Beauty Solomon, mujer de origen nigeriano que ejercía la prostitución en Mallorca, interpuso varias denuncias en los tribunales españoles por haber sido golpeada y haber recibido insultos discriminatorios en varias ocasiones por parte de la policía. Después de agotar las instancias nacionales, la organización internacional Women ‘s Link Worldwide llevó el caso al Tribunal Europeo de Derechos Humanos. En una sentencia del pasado 24 de julio, este tribunal sentenció que no se había hecho una investigación efectiva de los actos denunciados. En consecuencia, obliga al Estado español a pagar una indemnización a Beauty Solomon de 30.000 euros, una de las más altas concedidas por el Tribunal en casos de violencia y discriminación. Este organismo también estima que los informes médicos no son concluyentes y que no hay elementos que permitan establecer, con una certeza más allá de ninguna duda razonable, el origen de las lesiones (y en consecuencia, no se puede concluir que se haya violado el artículo 3 de la Convención Europea de Derechos Humanos que prohíbe la tortura). Ahora bien, la sentencia señala al mismo tiempo que esta imposibilidad de establecer con certeza el origen de las lesiones es debida en gran parte a la ausencia de una investigación profunda y efectiva de las autoridades españolas. Se trata de una sentencia pionera, en el sentido de que reconoce la existencia de múltiples factores discriminatorios, y que puede establecer precedente ante futuros casos de racismo.

El papel de la Unidad de Investigación Social Europea de la UB, que ha intervenido en el juicio como tercera parte, ha sido aportar estudios sobre la discriminación por múltiples factores. Estos estudios demuestran que analizar los hechos teniendo en cuenta sólo uno de estos factores no refleja la realidad. Esto se relaciona con las alegaciones de la demandante, según las cuales la confluencia de circunstancias, tales como su condición de mujer de origen subsahariano que ejerce la prostitución, la hizo especialmente vulnerable a los ataques discriminatorios.

La Unidad de Investigación Social Europea (ESRU) de la UB, dirigida por la profesora Olga Jubany, forma parte del Departamento de Antropología Cultural e Historia de América y África y el Grupo de Investigación sobre Exclusión y Control Sociales de la UB. El ESRH se dedica a desarrollar proyectos de investigación en las áreas de exclusión y control social, así como en la integración y cohesión social a escala comparativa europea.