UNIVERSIDAD DE BARCELONA

Un artículo publicado en la revista PLOS Computational Biology y firmado por los investigadores Matthias S. Keil y Joan López-Moliner, del Departamento de Psicología Básica y del Instituto de Investigación en Cerebro, Cognición y Conducta () de la Universidad de Barcelona pone de manifiesto que los dos tipos de neuronas encargadas de detectar objetos que se aproximan y generar un reflejo (eta y tau) tienen un único modelo antecesor neurofisiològicamente plausible. Los expertos han descubierto que este modelo se puede expresar matemáticamente y que los dos tipos de neuronas sólo se distinguen por un único parámetro en el modelo.

Ha intentado nunca cazar una mosca con la mano? O detener un disparo de pelota como lo hace Víctor Valdés? Las dos cosas son difíciles. La mosca tiene neuronas especializadas que detectan objetos que se acercan, y generan un reflejo. De hecho, muchas especies, como insectos, pájaros o mamíferos, tienen este tipo de neuronas. Los humanos también tenemos para evitar colisiones o coger objetos en movimiento como pelotas de fútbol o de tenis. A pesar de que estas neuronas cumplen las mismas funciones, no era claro si funcionaban de la misma manera en especies diferentes.

Hasta ahora los estudios sugerían que insectos como la langosta, por ejemplo, evitaban las colisiones con unas neuronas denominadas de tipo eta, mientras que algunos pájaros y los humanos en usábamos otras llamadas de tipo tau. Los dos tipos se diferencian en la forma en que responden a objetos que se aproximan y los investigadores creían que cada especie utilizaba o bien de un tipo o del otro. Sin embargo, recientemente se ha encontrado que algunas especies (la paloma) disponen de los dos tipos de neuronas.

¿Por qué, pues, evolutivamente unas especies tienen los dos tipos de neuronas, mientras que otros sólo tienen uno? En este estudio los autores dan respuesta a esta cuestión y concluyen que las neuronas de tipo eta y las de tipo tau tienen un único modelo antecesor neurofisiològicament plausible. Este modelo se puede expresar matemáticamente y los dos tipos de neuronas sólo se distinguen por un único parámetro en el modelo.

El modelo desarrollado en el trabajo explica tanto el comportamiento de las neuronas de tipo eta en insectos-que ya se había publicado en diferentes estudios-como el comportamiento de las neuronas de tipo tau mostrado en humanos. El estudio sugiere que la evolución «inventó» un tipo genérico de neuronas sensibles a las colisiones que explicarían tanto el vuelo de la mosca cuando la queremos cazar como el tirón de Valdés cuando le quieren hacer un gol.