Entrevistamos a , responsable de de la Universidad Francisco de Vitoria y participante en la reciente campaña “Apadrina un Cardenal”, en compromiso por Jorge Mario Bergoglio, el Papa Francisco.

¿Cómo llegaste a tu ocupación como responsable de las actividades culturales de la UFV y cómo es tu labor?

Hace unos cuatro años me enteré de que en la universidad estaban buscando alguien para el departamento de Actividades Culturales y yo, habiendo estudiado historia del arte y habiendo trabajado en museos y otras instituciones culturales, vi una oportunidad muy interesante de entrar en el mundo universitario.

Mi labor consiste en acercar la cultura a todos los alumnos de la UFV para que puedan abrirse a otras realidades más allá de sus carreras, y que estas les transformen y despierten inquietudes en otros campos. Se trata de que gracias a nuestras actividades los alumnos puedan aprender a ver el mundo desde una perspectiva adulta, analizando el impacto de la cultura en el transcurso de la historia y su importancia en nuestro tiempo. En definitiva, se les acompaña en su formación para que puedan entender mejor el mundo en el que viven. Lo que propone el departamento de Actividades Culturales es parte fundamental de la formación integral que desde esta universidad se intenta inculcar en cada uno de los alumnos en particular.

¿Cómo valorarías el interés de la comunidad estudiantil y universitaria en general por la cultura y cómo crees que podría mejorar?

Creo que el interés de los universitarios por la cultura podría o debería ser mayor. En ocasiones hemos encontrado poca respuesta a actividades de carácter cultural que en otros entornos llaman mucho la atención, como puede ser un campamento de arqueología en Magdala, Israel.

Lentamente estamos tratando de mejorar la comunicación de nuestras actividades para ver cómo podemos llegar más a los alumnos. Sinceramente creo que con la cantidad de propuestas y proyectos a los que se les invita a participar en la universidad, hay una sobre saturación de información, con lo que también es difícil llegar a ellos. Quizás haya que encontrar nuevas vías de comunicación que les atraigan más.

¿De qué manera llegaste a colaborar con la reciente campaña “Apadrina un Cardenal” y cómo ha sido tu experiencia?

Me enteré de esta iniciativa por una amiga que me envió el link. Al ver de qué se trataba, me sumé a ella pues me pareció una manera estupenda de unirnos todos en oración por un objetivo común: que los cardenales votasen con discernimiento, gracias al Espíritu Santo, al futuro Papa.

Mi experiencia ha sido muy gratificante, pues me lo tomé en serio y cuando Jorge Marío Bergoglio, cardenal por el que me había tocado rezar, salió elegido Papa, fue como si ya le conociese.

¿Eres una persona creyente? Cómo has llevado tu compromiso de oración en esta campaña?

Sí soy una persona creyente. Me comprometí bastante con esta iniciativa porque vi necesario unirse en oración en un momento clave de la historia de la iglesia, como ha sido el momento de sede vacante papal. De alguna forma, fue como aportar mi granito de arena a través de la oración.

¿Qué destacarías del Papa Francisco, Jorge Mario Bergoglio, el cardenal que se te asignó?

El Papa Francisco me parece una persona realmente puesta ahí por Dios. Desde mi punto de vista tiene mucho sentido común al hablar, es cercano, llano y muy directo en lo que quiere transmitir. Estoy encantada con su elección porque veo, que al igual que nuestro queridísimo , es una persona humilde, necesaria para la Iglesia en este momento concreto, como lo fue Benedicto en los años en los que estuvo él al frente.

Creo que el Papa Francisco nos está aportando mucha luz para acercarnos más a Dios en el día a día, es decir, para que nos pongamos manos a la obra no solo de palabra sino de acción. Sinceramente es la perfecta continuación al papado de Benedicto XVI, que tanto bien ha hecho a la Iglesia.

¿Cómo viviste el desarrollo del Cónclave y la decisión final?

Lo viví con naturalidad a la vez que inquietud y compromiso. Cuando tuvo lugar la proclamación del nombre del Santo Padre, me emocioné mucho porque era el único cardenal que conocía (junto con Rouco Varela) y llevaba varios días rezando por él.

Sabemos que el Vaticano dio su bendición a esta campaña, con más de 350.000 inscritos, ¿Qué opinión personal tienes?

Algo he oído. Creo que la iniciativa fue llevada a cabo desde distintas páginas web de diferentes países, de hecho en la que yo participé www.adoptacardinal.org era una web americana en la que participaron 552383 personas. Si te metes actualmente aparece el computo final reflejado.

Mi opinión personal al respecto, es que gracias al buen uso de las nuevas tecnologías se está fomentando la Comunión de los Santos, es decir, la unidad de la Iglesia, y eso es muy bueno y necesario en este momento actual que atravesamos en la iglesia.