UNIVERSIDAD DEL PAÍS VASCO

Un equipo de la UPV/EHU ha recopilado los datos actuales sobre marcadores de esta enfermedad

Un equipo de investigadores de la UPV/EHU, junto con investigadores del Hospital Clínico de Barcelona ha publicado una revisión bibliográfica que resume los datos que existen en la actualidad sobre los marcadores del cáncer de páncreas, y lo ha publicado en la revista especializada Clinica Chimica Acta.

El estudio lo ha liderado Marta Herreros Villanueva a través de un programa que tiene , ambos trabajadores del Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Hepáticas y Digestivas (), en el Hospital donosita y el Instituto Biodonostia de la Universidad del País Vasco UPV/EHU. Es un trabajo importante que ordena la información existente sobre los marcadores de la enfermedad.

En el páncreas se pueden desarrollar varios tipos de cáncer, pero el comúnmente llamado cáncer de páncreas es el adenocarcinoma ductal de páncreas, que es el más común. “Como un 90-95% del los cánceres en el páncreas son adenocarcinomas” dice Marta Herreros, la principal autora del trabajo.

La células ductales del páncreas forman unos ductos o tubos que transportan lo que producen otro tipo de células del páncreas, las células acinares. En el adenocarcinoma ductal, las células forman muchos más ductos de lo normal. Esto lleva a la formación de tumores.

Este adenocarcinoma no está entre los tipos más frecuentes de cáncer, pero sí entre los que tienen mayor tasa de mortalidad. Y la razón para ello está clara para los investigadores. “El hecho que hace que el cáncer de páncreas sea diferente a otros tipos de tumores es que cuando se detecta es muy tarde” explica Herreros. “No es porque las células de un tumor de páncreas crezcan más rápidamente que las de otro tipo de tumores, sino porque las técnicas que tenemos para detectarlo no nos permiten hacerlo de forma temprana”. Se estima que la enfermedad tarda varios años en desarrollarse, quizá entre cinco y diez años, pero no suele poder diagnosticarse hasta la última fase.

Diagnostico complicado

De hecho, hay dos grandes dificultades que hacen difícil el diagnóstico: la complicada accesibilidad del páncreas y la carencia de buenos marcadores de la enfermedad.

Por un lado, el páncreas es un órgano interno lo que hace complicado llegar hasta él. “Con una endoscopia, por ejemplo, puedes acceder a un tumor de colon fácilmente; a un tumor de mama también puedes acceder fácilmente con una mamografía y verlo. Pero acceder al páncreas es complicado. Por eso, cuando se diagnostica suele ser tarde; no hay una técnica que te permita ir directamente al páncreas y ver lo que hay ahí” dice Herreros.

Por otro lado, no existe realmente un marcador específico y fiable que indique la presencia de un adenocarcinoma. Actualmente, el diagnóstico se realiza gracias al marcador llamado CA19-9, un glicoproteína presente en el torrente sanguíneo de muchos enfermos de cáncer de páncreas. Este marcador es un estándar a nivel mundial: es la molécula que los médicos buscan en los análisis de sangre para intentar detectar el cáncer de páncreas.

“El CA19-9 es el marcador que está establecido a nivel mundial. Luego, a nivel experimental hay algunas de las moléculas que hemos publicado, pero son solamente ensayos clínicos; no es una rutina que a los pacientes se les evalúen con esas otras moléculas” dice Herreros.

Sin embargo, el CA19-9 no es un marcador muy bueno, porque ni es específico ni es sensible. “No es muy útil para cáncer de páncreas porque hay pacientes que aun teniendo el páncreas no lo tienen muy elevado, lo tienen en rangos normales, y pacientes con esa proteína elevada no tienen cáncer de páncreas. Pueden tener pancreatitis u otro tipo de tumores” explica Herreros.

Eso hace que el pronóstico no sea preciso y el diagnóstico a través del análisis del marcador CA 19-9 sea en muchos casos demasiado tardío.

Es por eso que es crucial para el diagnóstico de la enfermedad buscar otros marcadores. “En eso estamos” dice Herreros. “Pero es muy complicado y no hay muchas muestras ni muchos pacientes para analizar, por la elevada mortalidad del cáncer y porque muchos pacientes no se operan, y, por tanto, no obtenemos muchas muestras del tejido canceroso. Además, Hasta ahora tampoco había mucho dinero para investigar esta enfermedad”.

Marta Herreros Villanueva

Estudió la carrera en la Universidad de León. Hizo la tesis en el Instituto Biomedicina () de León. Luego, fue investigadora del Hospital de Burgos, tras lo cual empezó su contrato en la UPV/EHU. Actualmente, ese contrato le ha permitido ira seguir su trabajo post-doctoral de investigación en la reputada Clínica Mayo en Rochester, Minnesota (Estados Unidos).

Publicación:

Marta Herreros-Villanueva, Meritxel GironellaAntoni Castells, Luis Bufanda, Clinica Chimica Acta, Vol 418, 22-29